Opinión
Desde hace unos años que varias organizaciones académicas y campesinas internacionales buscan integrar al movimiento agroecológico dentro de la agenda de la FAO, del desarrollo sostenible y de las metas del milenio. Hoy en México es nítido el surgimiento y empuje de procesos agroecológicos en muchas de las comunidades rurales del país expresado en cientos de experiencias, escuelas campesinas, publicaciones académicas, redes de promotores y articulaciones entre productores y consumidores, entre muchas otras. Esta incorporación puede es vista como una oportunidad para este movimiento aunque no esté exenta de riesgos. Para ejemplo baste la visión de la agroecología como “una agricultura competitiva y con sostenibilidad” como la definió el recién nombrado secretario de agricultura federal.