martes, 12 de noviembre de 2013

Bolívar y Zamora Corriente Chavista y Siempre Presente




Por: Del Rosario Ignacio Denis

Este miércoles 13 de noviembre en el Auditorio del Parque Central de Caracas están convocados la militancia Bolivariana, Zamorana y Chavista de la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora (CRBZ) para una asamblea nacional en donde participaran más de 1000 militantes provenientes de distinto estados del país. La Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora es una fuerza del bloque popular de Hombres y Mujeres Campesinos, Campesinas, Comuneros y Comuneras, Obreros trabajadores y trabajadores que históricamente vienen forjando un espíritu combativo desde la Organización, Formación y Movilización construyendo una identidad de lucha y asumiendo un papel protagónico en la continuidad de la construcción de poder popular y del camino del socialismo Bolivariano, Zamorana y Chavista, en cualquier escenario de luchas dicen presente.

Antes la nueva arremetida de la derecha fascista con su guerra económica planeada y impulsada desde el imperialismo Norteamericano pretendiendo desestabilizar y generar caos y violencia en contra del pueblo, para una eventual intervención militar, el Chavismo de base, el bloque popular siente la necesidad de fortalecer la organización del pueblo como único garante porque no está dispuesto a perder y ser derrotado el logro más preciado que nos han dejado el Comandante eterno e invicto Hugo Chávez Frías.

 “Aquí estamos para rendir tributo al Poder Popular. El más grande logro de esta Revolución”. (Comandante Eterno Hugo Chávez (03/02/2011).  Encuentro con voceros y voceras del Poder Popular, Palacio de Miraflores)  

La Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora (CRBZ) están compuestos por el Frente Comunal Simón Bolívar que vienen construyendo más de 130 territorios con auto gobierno Comunal, Ciudades Comunales y Ejes de desarrollo comunales como el nuevo estado de derechos y de justicia, la democracia verdadera, el poder popular, de igual manera en esa misma batalla y  lucha histórica están los Campesinos y Campesinas agrupado en el Frente Nacional Campesino Ezequiel Zamora que hacen parte de la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo CLOC y la Via Campesina Internacional esta herramienta de lucha vienen empujando en la revolución la dignificación de los Campesinos y Campesinas defendiendo sus cultura e identidades como la semilla, tierra, agua, igualdad de género, como reivindicación histórica la lucha frontal contra el latifundio, “horror a la oligarquía, Tierra y Hombres Libres” con esa convicción y coraje Zamorana empujan el nuevo modelo económico productivo socialista para la soberanía agro alimentaria, la agroecológica, el eco socialismo, es decir los objetivos históricos del plan de la patria 2013- 2019, también en esta misma corriente está presente el Frente Obrero Comunal trabajadores y trabajadoras organizados en un solo bloque para la defensa de la revolución Bolivariana sintetizado en el legado Histórico del Comandante Chávez.

Estas expresión del Chavismo Popular que siempre estará presente con unidad, lucha, batalla y victoria con el primer Presidente Chavista Obrero Nicolás Maduro no es otra cosa que ese encuentro inevitable que describe el Comandante Chávez en su libro azul, esa ideología que ha renacido de entre los escombros y se levanta ahora, a finales del siglo XX, apoyado en un modelo teórico-político que condensa los elementos conceptuales determinantes del pensamiento de aquellos tres preclaros Venezolanos, el cual se está condesado hoy en la revolución Bolivariana Zamorana y Chavista del siglo XXI con un compromiso firme de consolidar la integración latinoamericana, un mundo multicéntrico y pluripolar por el camino del socialismo.

Hoy tenemos patria que nadie se equivoquen hoy tenemos pueblos que nadie se equivoquen.   

Hugo Chavez

“¿Dónde iremos a buscar modelos? La América española es original. Originales han de ser sus instituciones y su gobierno. Y originales, los medios de fundar unas y otro. O inventamos o erramos”.

“La América no debe imitar servilmente, sino ser original”.

                   Rodríguez, Simón



“Usted formó mi corazón para la libertad, para la justicia, para lo grande, para lo hermoso. Yo he seguido el sendero que usted me señaló”.

Bolívar, Simón

Pativilca, 19 de enero de 1824



“La causa que sostenemos, que no es otra que la verdadera causa de los pueblos, la República genuina, la Federación, vuestro heroísmo, debe ser premiada con el triunfo de los principios y el derrocamiento consiguiente de la tiranía. ¡Viva la Federación!

¡Viva la verdadera República! ¡Viva y para siempre, la memoria de los patriotas de nuestra independencia, de los hombres del 5 de julio de 1811, los que en el Acta gloriosa dijeron a los pueblos: Federación! Que se cumpla, pues, después de tantos años”.

Zamora, Ezequiel

23 de febrero de 1859


Notas:

Dictadura colonialista o refundación democrática Integracionista

Entre las urnas y las armas Honduras Resiste







“Nosotros sabemos que el único camino que tenemos para rescatar a Honduras es la refundación para implementar una cultura de paz, justicia y solidaridad”

Xiomara Castro 


Desde el golpe de Estado del 28 de junio del 2009 a un servidor como Manuel Zelaya Presidente constitucional y propulsor del proyecto democrático e integracionista fue violentamente destituido del poder a través de un golpe militar, desde ese hecho de conocimiento mundial, Honduras  ha vivido una progresiva y sostenida militarización, criminalización, secuestros, amenaza a los movimientos sociales en resistencia que de manera sistemática fueron ocultada por los medios de comunicación masivos privado y pro golpista, incluidos la jerarquía de iglesias y los políticos involucrados en este plan imperialista; un retroceso rotundo del país en materia de derechos humanos.

El ejemplo más claro de esta impunidad, es cuándo increíblemente, el Presidente de la Corte Suprema de Justicia, declaró inocentes a la Junta de Comandantes por el exilio ilegal del Presidente Zelaya a Costa Rica en el golpe militar, no hay duda que el sistema judicial está al servicio del golpismo y planes colonialista para la impunidad y la violación de la constitución incluyendo los derramamiento de sangre. Caso como la del Teniente Coronel Reynel Funes, un graduado de la Escuela de las Américas, este ha sido acusado de encubrir el asesinato, ordenando a sus subordinados a mentir acerca de lo que había sucedido, eliminar las evidencias de la escena, e intercambiar sus armas. Uno de los soldados implicados es ahora un testigo protegido, no hay duda que después del golpe de estado la presencia militar,  policial y paramilitarismo se amplifica en todo el país con grave violación de los derecho Humano, sin embargo el comandante de la Fuerza de Tarea Xatruch III recientemente convocó a una conferencia de prensa para denunciar a los defensores de derechos humanos, acusándoles de lanzar una “campaña de desinformación” contra las fuerza armada que está desplegado en la calle.

En medio de esta práctica de represión militar armada este 24 de noviembre el pueblo Hondureño esta convocados nuevamente para las urnas con amenaza constante de las armas, cuanto más se aproxima la elección siguen innumerables ataques por parte del paramilitarismo con nexos con algunas elites políticas y económicas del país en contra de los movimiento sociales que apoya al Partido Libertad y Refundación LIBRE, el último asesinato se produjo el 23 de octubre, cuando el ex camarógrafo de Manuel Zelaya y militante del Partido Libertad y Refundación LIBRE Manuel Murillo fue baleado después de que le hubiesen sido otorgadas medidas cautelares por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, medidas motivadas por un secuestro al que había sido sometido por fuerzas policiales.  

Síntesis de toda esa lucha y resistencia en contra de una tiranía nacen una fuerza abarcante decido a romper el bipartidismo Hondureño Cómplice fiel del imperialismo. El surgimiento del Partido Libertad y Refundación LIBRE donde encabeza Xiomara Castro de Zelaya como candidata ganador a la presidencia de la república por seguir marcando una diferencia en la intención de votos según alguna encuestadora en contra del contendor más cercano Juan Orlando Hernández, Presidente del Congreso y candidato del Partido Nacional.

El momento electoral de Honduras decidirán en las urnas con una fuerte amenaza de la armas, el proyecto de resistencia popular está decidido proponer una Asamblea Constituyente que refunde el país, un modelo económico alternativo al neoliberalismo y el rescate de lo público de las grandes corporaciones multinacionales, reanudando los proyectos integracionista como la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestras Américas ALBA, esta contradicción es antagónica para los intereses geopolíticos del gran capital, son la misma causa del golpe de estado a Manuel Zelaya por tal motivo siguen colocando en desventaja los procesos electorales a través de las urnas por estar amenazado nuevamente con la fuerza de las armas, esta coyuntura exigen a los organismo internacionales  como la UNASUR, UE, OEA y todas la sociedad civil estar alerta para garantizar que el civismo, la democracia, justicia y paz acompañen a la voluntad popular con mucha transparencia por el bien de todos y todas los Hondureños y la comunidad Internacional.

“Un pueblo que rompiendo las cadenas de la esclavitud, se arroja, digamoslo así, de repente en el camino de la libertad, no puede marchar sin tropiezos por él, sino buscando en la educación el cultivo de su inteligencia e instruyéndose en el cumplimiento de sus deberes”.  

Francisco Morazán
Notas:

lunes, 11 de noviembre de 2013

Tensiones y transiciones en los procesos de cambio






Reflexiones a partir de un dialogo con François Houtart




El desafío fundamental para Bolivia, Venezuela y Ecuador es definir la transición bajo un nuevo paradigma poscapitalista
François Houtart

Recientemente publicábamos un dialogo con François Houtart recogido en forma de entrevista [1]. Voy a tratar en este breve espacio de recoger tres debates que se plantean a lo largo del dialogo y que pienso se entrelazan y es necesario diseccionar y seguir profundizando sobre ellos para seguir pensando nuestros procesos de cambio desde la izquierda. En primer lugar tendríamos la situación de estos procesos y los límites que encuentran en su desarrollo, las propuestas políticas que tratan de generar un horizonte de cambio y transformación en estos procesos, y las contradicciones que tiene la izquierda a la hora de generar un discurso nítidamente antiimperialista, anticolonial y anticapitalista.
Límites de los procesos
Parece evidente que los procesos se encuentran en un punto de inflexión. En este momento histórico se concatenan acontecimientos que necesitan de una mirada pausada y reflexiva. La muerte del Comandante Chávez pareciera haber ralentizado el ritmo político del continente y de los procesos de integración regional. Integración que sufre además, nada es casualidad, la embestida de una herramienta llamada Alianza del Pacifico, diseñada para provocar rupturas y ralentización en los ritmos e intensidades de esa integración.
Y en este momento histórico, nos encontramos con varios límites de los procesos, tanto internos como externos.
A nivel interno, un límite importante son los actuales modelos de desarrollo heredados de un Norte capitalista y depredador del Sur, de sus pueblos, personas y naturaleza. Tenemos modelos de desarrollo extractivista porque nunca nos dejaron construir otro modelo, el capitalismo no podía generar la tasa de ganancia y beneficio si la correlación de fuerzas cambiaba y el Sur recuperaba su dignidad y soberanía. No es casualidad la actual crisis de la socialdemocracia y los estados del bienestar del Norte ahora que el Sur pone en marcha procesos de cambio y recupera el control sobre sus recursos naturales. Ante eso, la socialdemocracia europea, y una latinoamericana en construcción, solo nos proponen gestionar el capitalismo de una manera más amable, ponerle rostro humano. Pero eso nos deja la tensión de no tener modelos alternativos en los que fijarnos para construir un Estado y una sociedad que vayan más allá de lo que ya conocemos, un Estado que se diluya en una sociedad poscapitalista, que vaya mucho más allá de los actuales procesos posneoliberales.



François Houtart se preguntaba si visto que los procesos cuentan con un alto nivel de apoyo, la opinión pública, el pueblo, estaría listo para entrar en un nuevo modelo de desarrollo. Desde luego todas y todos estamos atravesados por lógicas del capitalismo y la modernidad que nos dificulta la visualización de un horizonte poscapitalista. Pero además tenemos que ser honestos con la historia de nuestros pueblos. Quinientos años de colonialismo y 20 de neoliberalismo han dejado déficits tan grandes que no se puede negar el derecho al desarrollo a estos pueblos. La tarea es conjugar el derecho al desarrollo con los derechos de la Madre Tierra, no entendida como una naturaleza estática a la que le damos derechos, sino como el conjunto de seres vivos que interactuamos en un escenario de biodiversidad.
A este límite principal, se le suma que los procesos entran en una etapa de reflujo, donde en la medida en que avanza la redistribución se va creando una clase media que ya no tiene el empuje de los sectores subalternos, y que sigue buscando ascender socialmente, algo muy legítimo pero que debe ir acompañado de una formación política e ideológica para que no se sientan tentados de abandonar el proceso o dejarse engañar por otras alternativas, o mejor dicho, gestores burócratas disfrazados de alternativa.
Y por si no fueran pocos los límites internos, el partido se juega en la cancha de un sistema-mundo capitalista que ve con recelo cualquier intento de cambiar las reglas de juego. Basta observar la crisis económica sin precedentes que sufre Venezuela y el desabastecimiento de productos básicos importados provocados por las elites políticas y económicas.
Vivir Bien como horizonte sostenido en los pilares del antiimperialismo, anticolonialismo y anticapitalismo
Es en este escenario de construcción de alternativas donde debemos desarrollar ese concepto en construcción y disputa llamado Vivir Bien. No importa tanto el nombre, pero si los contenidos, y está claro que ese equilibrio entre el derecho al desarrollo y los derechos de la Madre Tierra, el impulso a lo comunitario, especialmente al interior del modelo económico, la descolonización y despatriarcalización, interculturalidad y el control social son elementos fundamentales.
Pero este proyecto no estaría completo del todo si nos olvidamos de bases que han compuesto el ideario de proyectos socialistas en el pasado y que siguen más vigentes que nunca. Quizás nuestras socialdemocracias se hayan olvidado de estas bases que no encajan tanto en los esquemas de la democracia liberal y los discursos occidentales de los derechos humanos, pero el antiimperialismo, anticolonialismo y anticapitalismo como algo más que un discurso retorico, sino como una posición política a defender con esperanza, son las únicas bases sobre las que podemos construir un proyecto político nacional-popular e internacionalista, que mire hacia América Latina y hacia el Sur en general.
Porque el imperialismo sigue golpeando América Latina con golpes de Estado, bases militares, espionaje, tratados comerciales, y secuestros aéreos de presidentes; porque el colonialismo del siglo XXI sigue manteniendo cárceles inhumanas en territorio cubano, ocupando Puerto Rico, las Malvinas o negándole el acceso soberano al mar a Bolivia; y porque el capitalismo solo trae el despojo de nuestras sociedades, la miseria y la competitividad bajo las leyes de ese eufemismo llamado mercado tras el que se esconden las elites económicas nacionales y trasnacionales.
Tenemos contenidos suficientes para construir el socialismo comunitario del Vivir Bien, el Socialismo del siglo XXI o el Bien Común de la Humanidad que propone François Houtart. Se nos van yendo algunos arquitectos de estos nuestros procesos, pero dejan el camino señalizado, a pesar de las sombras, las tensiones y contradicciones que vivimos y sufrimos cada día. Probablemente solo nos falte audacia, mas audacia como nos reclamaba Samir Amin, para la construcción colectiva de estos procesos sobre bases sólidas. Puede parecer que vamos despacio, pero es porque vamos muy lejos.
Katu Arkonada es militante internacionalista
Nota:[1] http://www.rebelion.org/noticia.php?id=176401

sábado, 9 de noviembre de 2013

El lobby de Monsanto en Argentina para modificar la ley de semillas a su favor

06/11/13
 
La ley de semillas vigente en Argentina data del año 1973, y fue actualizada adoptando algunos elementos del convenio UPOV 91 (sigla para Unión Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales), a través de un decreto reglamentario en 1991. La UPOV fue fuertemente cuestionada en el Seminario taller "Leyes de semillas: resistiendo al despojo" cuya declaración final expresa que las normas basadas en este sistema "son leyes y reglamentos que legalizan el abuso y el despojo".
El seminario fue realizado los días 17 y 18 de octubre en la Granja Escuela Yvapuruvu en Paraguay, por la Alianza Biodiversidad, la Red por una América Latina Libre de Transgénicos y la Campaña Mundial de la Semilla de Vía Campesina.
En Argentina la presión para que la legislación sobre semillas se adapte totalmente al régimen de la UPOV, tiene en la multinacional del agronegocio Monsanto su principal impulsor. Así lo afirmó Carlos Vicente, integrante de la Alianza Biodiversidad y de la organización GRAIN en su presentación acerca de la situación del país en esta temática durante el seminario. Monsanto se instaló en Argentina en 1996, y no es hasta 2003 cuando empieza a reclamar sus derechos de propiedad intelectual, en un momento en el que se hace pública la venta ilegal de semillas transgénicas a Brasil y Paraguay. Según afirmó Vicente, a Monsanto le convenía que durante todo ese período se vendieran ilegalmente sus semillas transgénicas, lo cual explicaría que no haya reclamado en todos esos años los derechos de propiedad intelectual. A mediados del 2012, Monsanto anunció nuevas inversiones en el país, entre ellas la construcción de lo que sería la mayor planta de procesamiento de maíz transgénico de América Latina, en el barrio Malvinas Argentinas de la ciudad de Córdoba.
La medida fue ampliamente rechazada por distintas organizaciones y movimientos sociales que mantienen desde hace ya un mes un bloqueo al predio donde la empresa preveía construir la planta. Seguido de esto, la empresa junto al Ministro de Agricultura Norberto Yauhuar anuncia en conferencia de prensa la aprobación de la nueva soja transgénica RR2 "Intacta" y la modificación de la Ley de Semillas, "considerando las inversiones que significaron para Monsanto", citó Vicente a Yauhuar. A diferencia de su primer transgénico en Argentina (la soja RR), esta vez la transnacional intenta asegurarse poder cobrar las regalías a los productores que adquieran la semilla mediante la firma de contratos al momento de adquirir las semillas. Desde los movimientos y organizaciones sociales la reacción a esta nueva embestida de Monsanto viene siendo contundente.
Además del ya mencionado bloqueo a la planta de procesamiento de maíz genéticamente modificado en Córdoba, varias organizaciones y movimientos lanzaron una campaña de firmas por la no modificación de la ley de semillas, que ya cuenta con la adhesión de unas 700 organizaciones, y más de 9 000 firmas, contó el integrante de GRAIN. El amplio rechazo que viene generando la posibilidad de modificación de la ley logró que el proyecto no ingresara al Congreso el año pasado. Desde el gobierno se afirmó que esto ocurrirá luego de finalizadas las elecciones legislativas, que se realizarán este domingo 27 de octubre. Por esto, afirma Vicente, la alerta y las movilizaciones tanto de sectores urbanos como campesinos se mantienen firmes ante esta anunciada amenaza.
EcoPortal.net
Ecoagricultor http://www.ecoagricultor.com/

ALBA: La contingencia del proceso de integración alternativa de Nuestra América






«Ahora, esta masa anónima, esta América de color, sombría, taciturna, que canta en todo el continente con una misma tristeza y desengaño, ahora esta masa es la que empieza a entrar definitivamente en su propia historia, la empieza a escribir con su sangre, la empieza a sufrir y a morir. Porque ahora, por los campos y las montañas de América, por las faldas de sus sierras, por sus llanuras y sus selvas, entre la soledad o en el tráfico de las ciudades o en las costas de los grandes océanos y ríos, se empieza a estremecer este mundo lleno de razones, con los puños calientes de deseos de morir por lo suyo, de conquistar sus derechos casi quinientos años burlados por unos y por otros. Ahora sí, la historia tendrá que contar con los pobres de América, con los explotados y vilipendiados de América Latina, que han decidido empezar a escribir ellos mismos, para siempre, su historia
Fidel Castro, Segunda Declaración de La Habana, 1962

En la primera parte del presente ensayo se tratará la temática de la [de]construcción del proyecto de Nuestra América y de la idea de América Latina desde una nueva mirada sobre la historia, partiendo de la relación de las experiencias histórico-sociales de dicha región con el Sistema-Mundo y la Modernidad, para dar lugar a las reflexiones sobre la «herida colonial» y la problemática de la colonialidad. En un segundo momento, los análisis y postulados realizados previamente se relacionarán con el proceso de integración de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América [ALBA], describiendo y analizando –en forma de apuntes introductorios – su conformación y sus etapas, así como algunos de sus alcances y limitaciones.
El proyecto de Nuestra América y la idea de América Latina: Una nueva mirada sobre la historia
Para comprender las realidades de los pueblos latinoamericanos resulta relevante un enfoque histórico y dialéctico, en donde las interpretaciones y [de]construcciones tradicionales no tienen lugar, ya que ahora es necesario desaprender. Con respecto a la historia, América Latina ha sido borrada de la misma; en su lugar se ha impuesto la historia de Occidente [Europa-EEUU], y la historia de occidente se resume en la culpabilización de sus victimas, mientras este al perseguir la culpa se concibe como un victimario heroico e inocente (Hinkelammert, 1991).
Si bien la historia de occidente y su relación con las demás regiones del mundo no es monolítica, se pueden establecer algunas tendencias históricas en periodos de tiempo concretos, como el fenómeno de la Modernidad, que consiste –a grandes rasgos– en: “(…) el manejo de la centralidad de Europa en el Sistema-Mundo” (Dussel, 2008: 27). Dicha centralidad comienza con el proceso denominado como «Primera Modernidad», que consiste en la expansión europea hacia el Atlántico a finales del siglo XV y los posteriores procesos de conquista y colonización en América, África y Asia; para continuar con la «Segunda Modernidad», que consiste en los procesos de la ilustración y el desarrollo de la filosofía racionalista durante el siglo XVII; para dar paso a la «Tercera Modernidad» donde se asienta la hegemonía angloamericana como un apéndice europeo, desde el siglo XX hasta hoy (Dussel, 2008). Un punto relevante acá es que los procesos anteriores tienen como germen y fundamento el desarrollo de un sistema económico mundial específico: El capitalismo.
Asimismo, la Modernidad se basa además en la idea de raza y la jerarquía etno-racial global que atraviesa todas las relaciones sociales existentes tales como la sexualidad, género, conocimiento, clase, división internacional del trabajo, epistemología, espiritualidad, etc.; y que generan condiciones de dominación, explotación y violencia (Montes y Busso, 2007).
Entonces ¿qué relevancia tienen todas estas cuestiones para la comprensión de las realidades latinoamericanas?, la relevancia recae en que con el devenir histórico mencionado –y a pesar de que las administraciones políticas coloniales ya no existen casi en su totalidad–, las problemáticas han sido internalizadas debido por un lado a la «herida colonial» que consiste en: “(…) el sentimiento de inferioridad impuesto en los seres humanos que no encajan en el modelo predeterminado por los relatos euroamericanos” (Mignolo, 2007: 17), y por otro lado debido a las relaciones de poder que continúan reproduciéndose. Al conjunto de relaciones de poder de dominación y explotación vigentes y discursos encubiertos que han sido internalizados, se le denomina: Colonialidad. (Mignolo, 2007).
Ahora bien, si se tiene en cuenta lo anterior, cabe preguntarse ¿y donde entra América Latina en la nueva mirada? Para dar respuesta a la interrogante son importantes algunas precisiones: En primer lugar, América nace como idea y constructo geosocial a partir de lo impuesto por occidente a lo largo del siglo XVI, borrando las concepciones y cosmovisiones de las y los habitantes originarios del «territorio» (Quijano y Wallerstein, 1992). En segundo lugar, para mediados del siglo XIX, la idea de América como unidad comenzó a fragmentarse y nació la idea de América Latina, que consiste en: “(…) la triste celebración por parte de las élites criollas de su inclusión en la Modernidad, cuando en realidad se hundieron cada vez más en la lógica de la colonialidad” (Mignolo, 2007: 81). Es decir, esta idea pretendía englobar en un marco uniforme a una región en donde coexistieron –y coexisten– diferentes sociedades y culturas, en otras palabras: Diferentes realidades; lo cual implicaba borrar y/o invisibilizar a las no occidentales y sobreponer a la occidental, la cual había sido internalizada por las élites y oligarquías criollas. Sin embargo, cabe aportar que el concepto de América Latina también lo han disputado y utilizado pensadoras y pensadores críticos, por lo que no puede señalarse como si su criterio se encontrara absolutamente al “servicio” de occidente [1].
Por tanto, si bien la idea de América Latina no puede ser descartada absolutamente de manera que entre en la nueva mirada de la historia, resulta importante desarrollar otro concepto: El de Nuestra América; el cual fue explicado por el cubano José Martí a fines del siglo XIX (Mignolo, 2007). El discurso de Nuestra América consiste en un proyecto de disenso con respecto a la idea de una América totalmente uniforme, y de consenso con respecto a las experiencias histórico-sociales de los pueblos que han sido excluidos y explotados por los imperios occidentales: Nos une la «herida colonial» y las venas de un continente que aún continúan abiertas. Por lo que la unión de los pueblos frente al imperialismo, posibilita la transformación de las realidades. Esta última concepción es la que tiene una mayor consistencia con la nueva mirada sobre la historia, porque abre las condiciones de posibilidad para el cambio social.
Para concluir el primer apartado es relevante realizar una pequeña reflexión sobre las condiciones de posibilidad que abre la concepción de Nuestra América. Actualmente, el tren de la Modernidad coarta a la realidad social como proceso, al presentar a la colonialidad –y con esta al capitalismo global– como un destino anónimo contra el que es imposible luchar ya que escapa al control social ( Žižek , 2008); el discurso moderno actual es: “O nos adaptamos a él o nos quedamos fuera de la Historia y resultamos aplastados. Lo único que se puede hacer es intentar que el capitalismo global sea lo más humano posible, luchar por un «capitalismo global con rostro humano» (al cabo, tal es –o, más bien, era– el propósito de la Tercera Vía).” ( Žižek, 2008: 472). Justamente frente a esto es donde entran las condiciones de posibilidad de aceptar el riesgo de abrazar las grandes decisiones colectivas de los pueblos que realizan pensando y sintiendo las transformaciones. Transformaciones que implican un cambio de vista desde la innovación de las instituciones sociales hasta la transmutación radical de los sistemas políticos y las realidades (Dussel, 2006).  
ALBA: Integración alternativa y contingencia
Teniendo como horizonte el apartado anterior, es pertinente adentrarse en el proceso de integración alternativa de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América [ALBA]. En ese sentido, la integración regional tradicional dictada desde el centro del Sistema-Mundo tiene como carácter a las ventajas comparativas, es decir a priorización de la tasa de ganancia de cada Estado; por lo que sus agendas giran en torno al comercio internacional y su liberalización, al crecimiento económico y a las posiciones hegemónicas dentro del sistema. Por otra parte, la integración regional alternativa creada y propuesta en la periferia tiene como carácter a las ventajas cooperativas, o sea a la contribución de la integración al desarrollo colectivo, a la negociación internacional, al internacionalismo revolucionario y por ende a las transformaciones estructurales (Espinosa, 2011). Acá lo importante es recalcar que las relaciones internacionales tradicionales reproducen las matrices de poder de la colonialidad, mientras las alternativas buscan superar lo real con la transformación.
Ahora bien, ¿Qué es y cómo nació el ALBA? El ALBA es un proceso de Integración Regional que aparece en un primer momento como: Alternativa Bolivariana para las Américas en el año 2001; en un contexto en donde Nuestra América acaba de pasar un punto de ruptura con el tiempo continuo, es decir con las realidades tal y como estaban. Dicho punto de ruptura comienza con el llamado Caracazo en 1989 y se extiende hasta la sublevación zapatista en 1994, mientras en el Sistema-Mundo se escuchaban los ecos de la caída del Muro de Berlín y el modelo neoliberal era llevado a su límite; ni Latinoamérica ni el mundo volverán a ser los mismos. Como parte de dicho proceso de quiebre, los movimientos y partidos progresistas y revolucionarios latinoamericanos pasan de la resistencia al poder, es justo ahí en la III Cumbre de la Asociación de Estados del Caribe en donde el presidente venezolano Hugo Rafael Chávez Frías propone la creación de dicho organismo internacional basado en las ideas e intentos del libertador Simón Bolívar y de otros pensadores que soñaron con el proyecto de Nuestra América (Espinosa, 2011).
Este nuevo proceso puede entenderse como: “Una opción de desarrollo en función de las grandes mayorías populares históricamente explotadas, excluidas y oprimidas, es una opción emancipadora por la independencia, la justicia social, la libertad y la equidad, es un ‘salto estratégico’ hacia una nueva etapa en Latinoamérica, el Caribe y el mundo.” (Espinosa, s/f)
En el corto desarrollo del proyecto pueden identificarse cinco periodos con sus respectivos acontecimientos [2]: El primer periodo (2001-2004), que abarca desde su primera formulación hasta su Constitución con la firma de los primeros acuerdos entre Venezuela y Cuba. El segundo Periodo (2004-2006), condensa la primera ampliación con la incorporación de Bolivia y la profundización de la propuesta con el Tratado de Comercio de los Pueblos [TCP], el nacimiento de TeleSur y la internacionalización de las Misiones. Continuando con el tercer periodo (2007), en donde se incorpora Nicaragua y se crea el Banco del ALBA y las primeras comisiones técnicas junto con la firma del Tratado Energético (Silva y Martins, 2013). Estos primeros tres periodos transcurren mientras EEUU continúa con su proyecto Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), que pretende acentuar el “libre mercado” regional.
En el cuarto periodo (2008-2009), se realiza otra ampliación con las incorporaciones de Ecuador, Antigua y Barbuda, San Vicente y las Granadinas, Dominica y Honduras; asimismo, el proyecto se transforma en Alianza y se crea el Consejo de Movimientos Sociales, el Consejo Político del ALBA, el Proyecto Grannacional, el lanzamiento de la idea del Sistema Unificado de Compensación Regional de Pagos [SUCRE], y la firma de acuerdos sobre Seguridad y Soberanía Alimentaria. Por último el quinto periodo (2010-Presente), en donde se realiza la adhesión de Haití, Surinam y Santa Lucía, y se toma la decisión de crear el Consejo de Defensa del ALBA, y la tarea de enfrentar el gran reto histórico de construir una base económica independiente y socialista (Silva y Martins, 2013).
Parte de las dinámicas regionales dentro del ALBA, han consistido en relaciones basadas en las ventajas cooperativas, como por ejemplo la redistribución de la renta petrolera de Venezuela a cambio de los servicios de Salud y el conocimiento científico y educacional de Cuba; así como la reorientación implícita de la estrategia de desarrollo para la satisfacción de las necesidades básicas. Además, el ALBA se posiciona como una desconexión entre los precios de conveniencia de las mercancías intercambiadas y la capacidad de compra de los socios comerciales, adaptándose a las capacidades disponibles de su contraparte por medio de acuerdos compensatorios (Katz, 2006).
Otro aspecto a señalar consiste en el relativo consenso político que se ha logrado conseguir, esto se evidencia en los pronunciamientos y en las decisiones tomadas en las Cumbres y en el Consejo Político del ALBA. Por ejemplo, el repudio al Golpe de Estado en Honduras en 2009 que trajo consigo la salida de dicho país; así como la denuncia de la ocupación militar gringa en Haití luego del terremoto de 2010. Además, el ALBA se ha presentado como bloque en distintos espacios como la Cumbre Mundial sobre Medio Ambiente realizada en Copenhague en 2009.
Sin embargo, todo proceso si es tomado seriamente necesita la autocrítica, por tanto es perentorio señalar también sus limitaciones. Una de las principales limitaciones hasta el momento es la llamada «dualidad», que consiste en la relación de los países que conforman el ALBA con otros procesos de integración, es decir algunos juegan un doble papel estructural que es algo complejo; por ejemplo: Nicaragua forma parte de los acuerdos del ALBA en donde se realiza una acometida frente a las injusticias de los Tratados de Libre Comercio, mientras al mismo tiempo es parte del CAFTA-DR y no ha realizado ni siquiera el planteamiento de renegociación (Briceño, 2011). Dicho fenómeno de «dualidad» es una de las caras de la problemática de las estructuras del ALBA que aún tiene limitaciones con la toma de decisiones colectivas que vinculen a todas las partes integrantes. Acá cabe rescatar que las transformaciones radicales y por tanto lo nuevo, no nacen de la noche a la mañana, sino que consisten en procesos llenos de avances, contradicciones y retrocesos que son propios de la dialéctica social.
Por último, a modo de conclusión, resulta pertinente dirigir el análisis hacia la contingencia del proceso; es decir, hacia las condiciones de posibilidad que abren el camino a la transformación de las realidades de Nuestra América. En ese sentido, el ALBA ha contribuido al debate sobre un modelo de integración propio de las realidades latinoamericanas y su memoria histórica [la nueva mirada], las cuales busca trascender, o sea busca abrir otras posibilidades de lo real. Asimismo, ha ayudado a la transformación, por medio de la politización y la organización de los pueblos que van decidiendo “sobre la marcha” las construcciones de otros mundos posibles, más justos, más democráticos y más solidarios.
Notas
[1] Para profundizar el tema ver La idea de América Latina: La herida colonial y la opción decolonial (2007) de Walter Mignolo, publicado por Gedisa.
[2] Para profundizar el tema de los acontecimientos y alcances concretos del proceso de integración alternativa del ALBA en cada uno de sus respectivos periodos, consultar: América Latina y el Caribe: ALBA: ¿Una nueva forma de Integración Regional? (2011) de Altmann, J. (Ed.), publicado por FLACSO.
Bibliografía
Briceño, J. (2011). El ALBA como propuesta de Integración Regional. En: Altmann, J. (Ed.). (2011). América Latina y el Caribe: ALBA: ¿Una nueva forma de Integración Regional? Buenos Aires: FLACSO.
Busso, H y Montes, A. (2007). Entrevista a Ramón Grosfoguel. Revista Polis de la Universidad de Los Lagos de Chile, 18 (1).
Dussel, E. (2006). 20 tesis de política. México: Siglo XXI.
Dussel, E. (2008). Marx y la modernidad: Conferencias de la Paz. Bolivia: Ediciones Rincón.
Espinosa, E. (2011). El ALBA: Teoría y práctica de la Integración Regional. En: Altmann, J. (Ed.). (2011). América Latina y el Caribe: ALBA: ¿Una nueva forma de Integración Regional? Buenos Aires: FLACSO.
Espinosa, E. (s/f). El ALBA: Un camino hacia el desarrollo. La Alternativa Bolivariana para América. Disponible en:  http://www.flacso.uh.cu/sitio_revista/num1/articulos/art_EEspin2.pdf.p17
Hinkelammert, F. (1991). Sacrificios humanos y sociedad occidental: Lucifer y la bestia. San José: DEI.
Katz, C. (2006). El rediseño de América Latina: ALCA, MERCOSUR y ALBA. Buenos Aires: Ediciones Luxemburg.
Mignolo, W. (2007). La idea de América Latina: La herida colonial y la opción decolonial. Barcelona: Gedisa.
Quijano, A y Wallerstein, I. (1992). A mericanidad como concepto , o las Américas en el sistema- mundo moderno. Revista Internacional de Ciencias Sociales, 134 (1), 549-556.
Silva, C y Martins, C. (Coord.).(2013). Nuevos Escenarios para la Integración en América Latina. Santiago de Chile: CLACSO.
Žižek, S. (2008). En defensa de causas perdidas. Madrid: Akal.  
Mauricio Sandoval Cordero. Estudiante de la Escuela de Ciencias Políticas de la Universidad de Costa Rica 

FUENTE ORIGINAL REBELION.ORG:  http://www.rebelion.org/noticia.php?id=176580&titular=alba:-la-contingencia-del-proceso-de-integraci%F3n-alternativa-de-nuestra-am%E9rica-

El BID, el Banco Mundial y los desafíos para el Banco del Sur


Lucas Castiglioni
FISyP


En las últimas semanas se han producido hechos que visibilizan la estrategia de la banca internacional y nacional en América Latina. El reciente préstamo del Banco Mundial (BM) a la Argentina, el préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para financiar la Iniciativa para Integración de la Infraestructura Regional Suramericana (IIRSA) y la última Cumbre Multilatina auspiciada por el BID, la Corporación Andina de Fomento (CAF) y otros organismos, nos invitan a reflexionar sobre el rol de estos organismos internacionales y la dinámica política de Nuestra América.
Financiamiento de las instituciones tradicionales
En la agenda política diseñada para el viaje del Ministro de Economía de Argentina Hernán Lorenzino a Washington a principios de octubre, se encontraban la negociación con el CIADI y los fondos buitres, reuniones plenarias de Bretton Woods y la reunión de ministros de economía del G20. Una de las definiciones de la gira en Washington fue el otorgamiento a la Argentina de un préstamo del Banco Mundial por 3.000 millones dólares. El acuerdo se incluyó en la negociación de la “Alianza Estratégica 2014/2016” destinada a las áreas de salud, protección social, infraestructura y medio ambiente [i].
Por otro lado, el 30 de octubre se anunció un nuevo préstamo del BID por 300 millones de dólares destinados a obras de infraestructura. Dicho paquete complementa los Programas de Infraestructura Vial del Norte Grande I y II, aprobados en 2007 y 2012, respectivamente, y también busca contribuir a una mayor integración territorial y regional de esa zona de Argentina.[ii] Estos préstamos se inscriben en los programas de financiamiento del IIRSA de los megaproyectos de infraestructura regional.
El tercer hecho de octubre mencionado es el reciente Foro Multilatina [iii] organizado por la Corporación América Economía, revista del establishment latinoamericano [iv], el cual congregó a CEOs de Empresas Transnacionales, representantes de la banca privada y pública y funcionarios de distintos países. La Cumbre tuvo como eje central el proceso de internacionalización de las empresas de la región y la política de financiamiento de los bancos multilaterales y nacionales. Como bien resalta el mismo informe del BID, el proceso de transnacionalización se produjo en el contexto de implementación del programa neoliberal: “Para muchas multilatinas, su exploración empezó en la década de los 90 con la liberalización económica cuando, para entonces, el término multinacional sólo hacía referencia a compañías europeas o norteamericanas y el concepto multilatina ni existía. Diez años después, cerca de la mitad de las empresas más grandes de América Latina era de la región. Ahora, el 75% de las 500 principales empresas en Latinoamérica son de la región, y el número de las compañías en la lista Fortune 500 ha pasado de 5 a 12” (BID [v]).
Asimismo el BID identifica cuatro líneas de trabajo para estas empresas: 1. P royectos de infraestructura y logística; 2. El sector bancario (“los bancos, de hecho, fueron las primeras multilatinas y cada vez más son motores de innovación financiera” según el BID); 3. Proyectos de expansión en el mercado de consumo ; 4. E mpresas de manufactura (“donde priorizamos aquellas compañías innovadoras que usen tecnologías verdes y generen empleos de alta calidad, como el apoyo a la brasileña Camargo Correa” dice el informe del BID).
Significados de la política de financiamiento
Estos tres recientes anuncios develan por un lado: el rol de los organismos financieros internacionales tradicionales en el diseño geoestratégico de América Latina, la política de financiamiento a proyectos de infraestructura y la articulación de los instituciones financieras con los procesos de transnacionalización de las empresas de la región.
Los organismos financieros tradicionales (regionales como internacionales) se vieron fortalecidos por decisiones políticas de los Estados de la región y principalmente por disposiciones del G20 en pos de re-legitimar y re-capitalizar dichas instituciones.
El financiamiento de los proyectos de infraestructura incluidos en el programa de la IIRSA es reflejo de la actual política geo-estratégica del imperio hacia América Latina. Como bien concluye Juan Fal en su estudio sobre el Banco Mundial y Argentina [vi], en los últimos 20 años el BM, como órgano ejecutor de la política de Estados Unidos para América Latina, sólo en Argentina ha financiado 24 proyectos por un monto de 4.411 millones dólares destinados a llevar a cabo el control territorial, social y biológico argentino y, de este modo, consolidar una plataforma agroexportadora.
La articulación entre instituciones financieras y la internacionalización de grandes empresas de la región expresan los procesos de concentración y centralización del capital productivo, como explica Rodrigo Avendaño [vii]. Este proceso de formación de grandes empresas transnacionales que operan en la región, denominadas Translatinas, se ven potenciado por el accionar de la banca multilateral de desarrollo (como el BID) y también por la banca nacional de desarrollo, como es el caso del banco más grande de la región: El Banco de Desarrollo Económico y Social de Brasil (BNDES). El BNDES marca en sus objetivos y tiene una línea de crédito especial destinada a fomentar la estrategia de internacionalización de las empresas del Brasil [viii].
Los desafíos para la banca de desarrollo de nuevo tipo, el Banco del Sur
En mayo de 2013 se llevó a cabo la primera reunión del Consejo de Ministros del Banco del Sur. La misma significa un paso previo a la entrada en funcionamiento de una institución planteada como clave en la integración regional de América del Sur. En el marco del programa de la Nueva Arquitectura Financiera Regional, se postula la creación de una banca de desarrollo de nuevo tipo en oposición a los Bancos de Desarrollo tradicionales (como el Banco Mundial y el BID) y a la vieja arquitectura financiera internacional en general (FMI, Banco Mundial y la propuesta del g20). Como banco de desarrollo de nuevo tipo se postula crear una institución con objetivos diferentes, sin el otorgamiento de préstamos con condicionamientos de política nacionales, regido interiormente por el sistema de representación de un país = un voto, la ampliación de los sujetos de financiamiento (incluyendo cooperativas y pueblos originarios) y con la misión de fortalecer los lazos entre los pueblos de la región en el marco de un nuevo regionalismo estratégico.
Si bien estas características se encuentran marcadas en los documentos oficiales del Banco del Sur (el Acta Fundacional de 2007 y el Convenio Constitutivo de 2009), el hecho de que el organismo aún no esté en funcionamiento genera ciertos interrogantes: ¿Qué debe financiar la banca de desarrollo de nuevo tipo? ¿Cuál será el peso del Banco del Sur en la integración regional? Considerando que la estrategia de consolidación del proyecto hegemónico financiado por la banca tradicional, como puede verse en los tres casos anteriormente citados, el desafío del Banco del Sur y de los pueblos de la región será el de construir mecanismos de cooperación e integración alternativos que fortalezcan la soberanía popular de Nuestra América.
Notas:

[i] Gacetilla de prensa del Ministerio de Economía 10/8/2013 http://www.mecon.gov.ar/wp-content/uploads/2013/10/gacetilla2.pdf
[ii] Gacetilla de prensa del Ministerio de Economía 30/8/2013 http://www.mecon.gov.ar/wp-content/uploads/2013/10/GACETILLA-30-10-13.pdf
[iii] Foro Multilatinas http://www.foromultilatinas.com/programa.php
[iv] Según el sitio oficial, la revista fue creada con la misión de ser “líderes en información sobre América Latina para los tomadores de decisión, líderes de opinión, ejecutivos y empresarios de la región”http://corp.americaeconomia.com/quienes-somos/mision-vision-valores
[v] “El BID y las Multilatinas: Promoviendo el liderazgo y la innovación” http://blogs.iadb.org/sectorprivado/2013/10/19/el-bid-y-las-multilatinas-promoviendo-el-liderazgo-y-la-innovacion/
[vi] Fal, Juan 2013 “Las operaciones del Banco Mundial en Argentina: Injerencia en el sector agrícola” Revista Periferias (Buenos Aires: FISyP) Nº 21
[vii] Avendaño, Rodrigo 2011 “Empresas translatinas en expansión: un análisis de sus dimensiones y características en las décadas de 1990 y 2000”, en Contribuciones a la Economía, http://www.eumed.net/ce/2011a/
[viii] Como bien detalla el sitio oficial del banco en http://www.bndes.gov.br/SiteBNDES/bndes/bndes_es/Institucional/BNDES_Internacional/internacionalizacion.html

Fuente: http://fisyp.org.ar/article/el-bid-el-banco-mundial-y-los-desafios-para-el-ban/

viernes, 8 de noviembre de 2013

Seguridad alimentaria frente a transgénicos



Agricultores,plataformas ciudadanas y organizaciones de la sociedad civil celebraron hace unas semanas la decisión de Monsanto de retirar las solicitudes de comercialización en la Unión Europea de sus semillas genéticamente modificadas. Tras enfrentarse a sus protestas y a interminables trabas burocráticas, la multinacional líder en producción de organismos genéticamente modificados (OGM) se encontró también con la oposición de la Comisión Europea, recelosa ante los riesgos que esta práctica puede suponer para la salud y el medio ambiente. Y es que muchas de las semillas que Monsanto planeaba exportar tienen modificaciones genéticas que les permiten resistir a los herbicidas convencionales. Su cultivo conlleva un uso mayor de herbicidas y más potentes, que a menudo también son comercializados por la propia multinacional. Además, las semillas transgénicas no permiten su reproducción y se han de adquirir nuevas antes de cada cosecha, lo que supone un enorme gasto que no termina de convencer a los agricultores a pesar de su delicada situación.
Lo cierto es que los transgénicos nunca han arraigado en Europa. En los últimos años, Hungría ha destruido campos de maíz genéticamente modificado; Grecia y Alemania han prohibido estos cultivos, y Francia ha vetado el uso de cualquier semilla modificada. Se calcula que en el mundo hay 170 millones de hectáreas plantadas con OGM y que apenas 100 mil se encuentran en Europa. La mayoría de ellas se ubican en España, el único país de la Unión Europeaque cultiva transgénicos a gran escala, según Greenpeace, con el 90 por ciento del maíz modificado.


Monsanto, que entró a España en 1970, ha conseguido renovar la exportación del maíz MON-810 a pesar de la decisión de la Comisión Europea. La laxitud de la legislación española, la falta de un plan agrícola claro y el apoyo ciego del gobierno, demuestran la estrecha relación entre el país y la poderosa multinacional. Blanca Ruibal, responsable de agricultura de la organización no gubernamental Amigos de la Tierra, advierte que el 67 por ciento de los experimentos con transgénicos que se realizan al aire libre en Europa tienen lugar en España: “existe una gran opacidad en torno a estas prácticas. Nunca se sabe dónde están ubicados los cultivos experimentales a pesar de que hay una sentencia del Tribunal Europeo de Justicia que obliga a los gobiernos a comunicar dónde se encuentran. En España se oculta la información”.


Cuando Monsanto u otras empresas solicitan realizar experimentos al aire libre para probar sus productos, la mayoría de los países europeos se niega. España no, lo que lo ha convertido en un laboratorio perfecto. Tal es la docilidad del Estado español que Estados Unidos le presionaba y utilizaba para que favoreciese en Bruselas, Bélgica, la introducción de los transgénicos, como desvelan unos cables diplomáticos revelados por WikiLeaks.

Una de las tesis más esgrimidas por las compañías que comercializan con organismos modificados es que su uso puede contribuir a combatir la escasez de alimentos en el planeta. El multimillonario fundador de Microsoft y accionista de Monsanto, Bill Gates, llegó a afirmar que los cultivos transgénicos son la solución para acabar con el hambre en el mundo: un argumento que no se sostiene cuando vemos que la mayor parte de los OGM que se comercializan no se destinan a la alimentación, sino a la producción de piensos para animales.


En Argentina, principal productora de soya del mundo, más del 90 por ciento de la producción es transgénica, repartida en más de 19 millones de hectáreas de monocultivo que antes se dedicaban al ganado, a verduras y hortalizas. Miles de campesinos empobrecidos que antes vivían de labrar la tierra han emigrado con sus familias desde que Monsanto se estableció allí.

Lo mismo sucedió en India con el algodón, o en Kenia, donde una variedad de boniato transgénico introducido por Monsanto resultó ser menos productivo que el boniato convencional.

La información está derribando los muros de las oligarquías empresariales y permite conocer las consecuencias de los transgénicos para la salud y el medio ambiente. La decisión de la Unión Europea viene precedida de masivas movilizaciones en México, Argentina, Chile o Puerto Rico, protagonizadas por una ciudadanía organizada e informada que denuncia un abuso que atenta directamente contra la soberanía alimentaria, una línea roja que nunca se debió sobrepasar en favor de beneficios económicos privados.

Fuente
  http://crisis-sistemica-global.blogspot.com/2013/10/seguridad-alimentaria-frente.html#.Un0EbCfcrGh