jueves, 4 de septiembre de 2014

Agricultura Familiar como bisagra para la Corporatizacion Agrícola

Paraguay


El llamado Proyecto de Desarrollo Rural Sostenible del Banco Mundial (BM) es el encargado de llevar adelante la corporatizacion agrícola en Paraguay, varios años con este proyecto vienen allanando la luchas y resistencia de los pueblos campesinos e indígenas con un discursos vacio de la agricultura familiar, reducción de la pobreza, agricultura orgánica, utilizan esquemas no convencionales del agronegocio por un lado y arrasan con su voracidad convencional de exterminio por otro lado.
Según el objetivo del proyecto (ODP) del Banco Mundial en Paraguay, es para Mejorar las condiciones socioeconómicas de los pequeños agricultores y las comunidades indígenas de la zona del proyecto de forma sostenible, por medio del respaldo de medidas tendientes a fortalecer su organización comunitaria, autonomía, y acceso a los mercados y las cadenas de valor.
El proyecto consta de cinco componentes:
  • Componente 1. Fortalecimiento de la capacidad y desarrollo de la organización comunitaria (US$3,5 millones).
  • Componente 2. Extensión rural e investigaciones en el campo de la adaptación (US$27 millones)
  • Componente 3. Fondo de Desarrollo Rural Sostenible (US$60 millones)
  • Componente 4. Mejora de la sanidad animal (no se asignan fondos de FA para este componente)
  • Componente 5. Gestión, seguimiento y evaluación del proyecto (US$7,1 millones)
Según datos del propio Banco Mundial, el Paraguay es uno de los países latinoamericanos con los más altos niveles de pobreza, donde un tercio de la población vive por debajo de la línea de pobreza y el 18% vive en la pobreza extrema. La pobreza es aún más generalizada en las zonas rurales, donde viven dos tercios de la población extremadamente pobre del Paraguay, a pesar de que solo el 40% del total de la población es rural. En la zona rural del Paraguay, casi el 45% de la población (1,2 millones de paraguayos) vive en la pobreza, mientras que en las Áreas urbanas el porcentaje de pobreza es menor al 25%.
Es bueno destacar a los tecnócratas del Banco Mundial que el único resultado del proyecto de desarrollo es para el gran capital, cada día el desplazamiento, desalojos, asesinatos de campesinos e indígenas se convierten en hábitos en la zona rural, mucho menos de sustentabilidad ambiental, la guerra en el chaco hoy siguen con la deforestación para la ganadería y la destrucción total con el plan de siembra de soya transgénicas. Estos terrorista de la finanza mundiales saben que el crecimiento de la deuda externa persisten directamente proporcional a las deudas sociales, ambientales internas, con la nueva ley de Alianza Publico Privada APP, Horacio Cartes se posicionan firmemente como empresario a hacer negocio con la soberanía de la patria, tiene agenda clara en privatizar más la tierra, el agua, la salud, la educación con la vieja doctrina de saqueo, el neoliberalismo.
El proyecto neoliberal aplicada en la agricultura por el Banco Mundial solo buscan forzar la corporatizacion de la familia, obligándolo engañosamente competir con el agronegocio, buscar articular a los pequeño productores a toda la cadena de mercado global, cambiar la identidad cultural, moral de los pueblos, definiendo la producción de alimento únicamente como un negocio.
La propuesta de la agricultura familiar es una malversación de concepto sin el apellido y participación genuina, protagónica de los campesinos, campesina e indígena que luchan por la vida y la soberanía.


El Paraguay no se vende…..Se defiende!!!!!!!!!!!!!!!
Del Rosario Ignacio Denis. Ingeniero Agroecologico graduado en Instituto Latinoamericano de Agroecologia Paulo Freire (IALA)
Twitter: @yiyoparaguay
Blog del Autor : http://ayvuguasu.blogspot.com/


Publicado en: 

Rebelion.Org 

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=189273
Nota

martes, 2 de septiembre de 2014

Comunicado: Ante el asesinato de la compañera Margarita Murillo Campesina luchadora Hondureña




Caracas 2 de setiembre del 2014
El Frente Nacional Campesino Ezequiel Zamora (FNCEZ), Herramienta de lucha de la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora CRBZ, extiende su solidaridad incondicional al Frente de Unidad Nacional Campesina (FENACAMH) y la Central General de Trabajadores del Campo (CNTC), organización fundada por la compañera MARGARITA MURILLO, quien, el día 26 de Agosto del 2014 en horas nocturnas fue asesinada en la comunidad de la montaña denominada El Planón, jurisdicción de la aldea El Venado en el municipio de Villanueva Cortes.
Desde la tierra de Bolívar y de Chávez alzamos nuestras voces contra el terrorismo de estado implementado en Honduras, que sigue imponiendo la política de criminalidad institucionalizada, golpeando abiertamente a los movimientos sociales, la práctica de asesinatos selectivos, el paramilitarismo como esencia de gobiernos neoliberales para imponer su filosofía de despojo a la soberanía nuestros pueblos.
Como decía nuestro cantor del pueblo Ali Primera “Los que mueren por la vida no pueden llamarse muertos”, Nuestra compañera MARGARITA MURILLO dio su vida sembrando dignidades contra la injusticia, contra la opresión. Como mujer campesina entrego su fuerza, su espíritu de combate, su afecto, su escucha, para la construcción de la patria grande, para el abrazo a la madre tierra, y la ternura de los pueblos fue su guía de ruta. Ante la filosofía del despojo, se fortalece la filosofía de las luchas y la resistencia, su sueño incansable seguirá vivo en los corazones de la sociedad Hondureña, departamental, nacional e internacional, seguirán como ejemplo para la base tanto en el Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP) como en el Partido Libertad y Refundación (Libre), y en el Foro Social del Valle de Sula.
Con ese espíritu y principio Bolivariano, Zamorano y Chavista, los y las Militantes del FNCEZ – CRBZ no podemos estar ausente para condenar la violación sistemática de los Derechos Humanos a partir del golpe de estado a Manuel Zelaya hasta nuestros días, por lo cual denunciamos al gobierno de Juan Orlando Hernández por sumir practica de terrorismo de estado, criminalizando la luchas sociales, instamos a la comunidad internacional a los Organismo de los Derechos Humanos a no dejar impunes estos hechos de vil asesinato a dirigentes populares.
Con Bolívar, Zamora y Chávez decimos… todo el poder para el pueblo
LAS TIERRAS SON DEL PUEBLO NO DE LA OLIGARQUIA… OLIGARCAS TEMBLAD… VIVA LA LIBERTAD…
MUJERES Y HOMBRES, LUCHANDO EN EQUIDAD, ASI SE CONSTRUYE PODER POPULAR!!!
MARGARITA MURILLO VIVE……..LA LUCHA INTERNACIONALISTA SIGUE!!!!!!!!!!!!!
VENCEREMOS







La vitalidad de la revolución





Los consejos comunales son espacios de construcción política del común. No son, para decirlo con Foucault, sujetos de derecho. Ni siquiera son un sujeto. Son, de nuevo, un espacio, en que el común denominador es el chavismo, ese vigoroso sujeto de sujetos que comparte no sólo un origen predominante de clase, sino la experiencia común de la politización.
El chavismo está hecho, fundamentalmente, de hombres y mujeres de las clases populares que padecieron, sintieron repulsa y se rebelaron contra la democracia representativa. Si el padecimiento, el rechazo, la indiferencia incluso, suponen en principio una actitud pasiva, la decisión más o menos expresa de mantenerse al margen de la política, la rebelión es un acontecimiento político de primer orden. Incluso antes de reconocerse como tal, el chavismo se incorpora a la política en el acto de rebelarse. Es inconcebible sin esta memoria colectiva, sin esta noción común de la rebelión: en ella se hermanan y politizan estos hombres y mujeres, y en ella tienen su bautizo de fuego.
La incomprensión de las condiciones históricas de emergencia del chavismo como sujeto político y ético conduce al desconocimiento de la naturaleza de los espacios donde se desenvuelve. En otras palabras, si no se comprende la singularidad del proceso de politización del chavismo y, sobre todo, la cultura política que fue construyendo con el paso de los años, es imposible reconocer la potencialidad de un espacio como el consejo comunal.
Chávez no promueve la creación de los consejos comunales para nivelar por debajo, sino para incorporar a los de abajo, para garantizarles un espacio, un lugar . No lo hace, como se ha pretendido, para domesticar al chavismo, para moldearlo a imagen y semejanza de lo mismo, sino porque lo reconoce como lo otro, como algo diferente, como un sujeto que apunta en la dirección de la construcción de otra política. Chávez sabe identificar en el chavismo un espíritu difícil de conformarse con formas más tradicionales de participación política.
Estos espacios de construcción política de los comunes son característicos de todo proceso revolucionario. Es igualmente característica la tendencia a controlarlos, tarea que casi siempre acometen las fuerzas más conservadoras y burocratizadas dentro de las filas revolucionarias. Tratándose de una constante histórica, tal circunstancia no tendría por qué ser motivo de escándalo, lo que por supuesto no significa que debamos resignarnos. Todo lo contrario, lo que corresponde es estar siempre prevenidos.
No hay forma más eficaz de controlar estos espacios que corromperlos, desnaturalizarlos: intentar convertir al pueblo organizado en clientela, a líderes populares en gestores que, imposibilitados de gestionar exitosamente las soluciones de los problemas de la comunidad ante la burocracia estatal, pierden toda legitimidad. Convertidos en escenarios de disputa entre grupos por cargos o recursos, se produce la clausura de estos espacios: el pueblo comienza a identificarlos como más de lo mismo y, en el peor de los casos, se retira de ellos.
Pero ninguno de los fenómenos anteriores, expresiones de la vieja cultura política, puede inducirnos a desconocer la naturaleza del espacio: el propósito para el que fue creado, el sujeto político para el que fue concebido. La pervivencia de lo viejo no puede impedirnos distinguir su radical novedad.
No hay lugar en el mundo donde el pueblo organizado pueda hacer lo que hoy hace a través de los consejos comunales. Sin la vitalidad que, contra todo obstáculo, ostenta una significativa parte de ellos, sería imposible el salto cualitativo que ha experimentado el movimiento comunero, que hoy impulsa con extraordinario vigor el Consejo Presidencial de Gobierno Comunal. En parte importante de nuestras Comunas, a despecho de los más incrédulos, está planteado el desafío mayúsculo de producir otra sociedad. Es nuestra manera de vivir lo que está siendo puesto en cuestión en muchos de esos territorios. Y esa audacia política es inconcebible sin una vitalidad de origen, que es lo que encontramos en los consejos comunales.
La indispensable vitalidad de los espacios de participación es un tópico muy recurrido en la extensa bibliografía sobre las revoluciones populares. Así, por ejemplo, y para citar un texto clásico, en “ La revolución rusa “, escrito en 1918, Rosa Luxemburg cuestiona duramente la decisión de los bolcheviques de disolver la Asamblea Constituyente de noviembre de 1917: “el remedio que han hallado Trotsky y Lenin, la eliminación de la democracia en general, es peor que la enfermedad que ha de curar: porque obstruye la fuente viva de la que podrían emanar, y sólo de ella, los correctivos de todas las insuficiencias inherentes a las instituciones sociales. La vida política activa, enérgica y sin trabas de las más amplias masas populares”.
Diez años después, Christian Rakovski escribe “ Los peligros profesionales del poder “, en el que intenta desentrañar las razones del proceso gradual de burocratización en la Unión Soviética: “La burocracia de los soviets y del partido constituye un hecho de un orden nuevo. No se trata de casos aislados, de fallos en la conducta de algún camarada, sino más bien de una nueva categoría social a la que debería dedicarse todo un tratado”. Revisando la experiencia de la Revolución Francesa, da con una de las causas del aletargamiento del proceso revolucionario: “la eliminación gradual del principio electoral y su sustitución por el principio de los nombramientos”.
La bibliografía, como ya hemos dicho, es muy extensa, y ella constituye parte sustancial del acervo de la humanidad. No hay mejor forma de preservarlo que disponer tiempo para su estudio, de manera de ser capaces de corregir errores que, en su momento, también cometieron pueblos tan dignos y aguerridos como el nuestro. Esa misma bibliografía tiende a coincidir en el planteamiento de que la crisis terminal de las revoluciones populares guarda relación directa con la clausura de los espacios de participación popular y el ascenso de una casta burocrática o, para decirlo como John William Cooke, con el predominio de un “estilo” burocrático.
En “ Peronismo y revolución “, el argentino Cooke afirma: “Lo burocrático es un estilo en el ejercicio de las funciones o de la influencia. Presupone, por lo pronto, operar con los mismos valores que el adversario, es decir, con una visión reformista, superficial, antitética de la revolucionaria… La burocracia es centrista, cultiva un ‘realismo’ que pasa por ser el colmo de lo pragmático… Entonces su actividad está depurada de ese sentido de creación propio de la política revolucionaria, de esa proyección hacia el futuro que se busca en cada táctica, en cada hecho, en cada episodio, para que no se agote en sí mismo. El burócrata quiere que caiga el régimen, pero también quiere durar; espera que la transición se cumpla sin que él abandone el cargo o posición. Se ve como el representante o, a veces, como el benefactor de la masa, pero no como parte de ella; su política es una sucesión de tácticas que él considera que sumadas aritméticamente y extendidas en lo temporal configuran una estrategia”.
En Venezuela, preservar y estimular la vitalidad de los espacios de participación popular en general, y de los consejos comunales en particular, es condición de continuidad de la revolución bolivariana. Para ello es indispensable neutralizar el influjo conservador, burocratizante, presente en todo proceso de cambios revolucionarios.
Nuestro partido está en lo obligación ética de construir una política clara en materia de estímulo de los consejos comunales, que contemple la condena sin miramientos de cualquier resquicio de clientelismo. La lucha contra lo que en el documento “ Líneas estratégicas de acción política ” se enuncia como “cultura política capitalista”, debe pasar de lo declarativo a los hechos concretos, expresarse en medidas aleccionadoras. Esta “cultura política capitalista” debe ser señalada y combatida desde el más alto nivel. Nuestro liderazgo debe erigirse como un referente ético. En las bases, la crítica contra el clientelismo y otros vicios es realmente despiadada. El pueblo chavista tiene plena consciencia del problema. Una posición firme del liderazgo político contra estos vicios tendría además un efecto moralizante.
De igual forma, nuestro partido debe renunciar expresamente a la pretensión de instrumentalizar los consejos comunales, de administrar el espacio a conveniencia. Antes de controlarlo “a cualquier costo”, concebirlo como un espacio desde el que se construye hegemonía popular y democrática. La administración mezquina de la fuerza sin precedentes que Chávez construyó junto al pueblo, es lo contrario de la política revolucionaria. Ésta habrá de ser, como diría algún camarada siguiendo al mismo Chávez, “el arte de convencer” que logra imponerse sobre “la costumbre de administrar”. No hay política revolucionaria sin compresión de cómo se construyó esa fuerza. Esa fuerza que hoy sostiene a la revolución bolivariana, que le sirve de punto de apoyo, se construyó escuchando al otro, al que piensa diferente, sumándolo, incorporándolo. Una fuerza política incapaz de convencer pierde el derecho de llamarse fuerza y entra así en fase de decadencia. La construcción de la hegemonía del chavismo ha sido un ejercicio literalmente democrático, popular, en el sentido de que ha significado no sólo la incorporación de las mayorías, sino de diversidad de pensamientos y demandas. Esta capacidad para la construcción hegemónica ha supuesto la derrota para la vieja clase política, de la misma forma que dejar de cultivar “el arte de convencer” puede significar nuestra ruina.
Estamos a tiempo de comprometernos en una política militante orientada a recuperar, allí donde sea necesario, y a defender, allí donde corresponda, los consejos comunales como espacios donde impere, para decirlo con Rosa Luxemburg “la vida política activa, enérgica y sin trabas” del pueblo venezolano. Para ello, es fundamental reivindicar lo que Rakovski identificaba como “principio electoral”. Al 29 de agosto del presente año, el 33,2% de los 43198 consejos comunales registrados tenían sus vocerías vencidas. Nuestro partido tendría que promover, por todas las razones aquí expuestas, y como una de sus tareas de primer orden, la renovación de vocerías. Pero no basta con que todas estén vigentes.
Nuestro esfuerzo tendría que estar dirigido a convertir los consejos comunales en verdaderas escuelas de gobierno, donde los comunes se ejerciten en la práctica de gobierno, para que aprendan el arte de gobernar. “Ninguna clase ha venido al mundo poseyendo el arte de gobernar. Este arte sólo se adquiere por la experiencia, gracias a los errores cometidos, es decir, extrayendo las lecciones de los errores que uno mismo comete”, escribía Rakovski. Aprender el arte de gobernar no para que el pueblo se convierta eventualmente en funcionario, sino para ir construyendo otra institucionalidad. El militante revolucionario en funciones, por su parte, tendría que trabajar para reducir la brecha que separa a las instituciones del pueblo, librando una lucha sin tregua contra el “estilo” burocrático que señalara Cooke.
Los consejos comunales no son ni mucho menos deben ser el único espacio de la revolución bolivariana. Pero sí son el espacio político por excelencia. Un espacio que “no puede ser apéndice del partido”, como alertara el comandante Chávez el 11 de junio de 2009. “¡Los consejos comunales no pueden ser apéndices de las alcaldías! No pueden ser, no deben ser, no se dejen. Los consejos comunales, las Comunas, no pueden ser apéndices de gobernaciones, ni del Ministerio, ni del Ministerio de Comunas, ni del Presidente Chávez ni de nadie. ¡Son del pueblo, son creación de las masas, son de ustedes!”.
Que así sea.
* Reinaldo Iturriza López es Ministro del Poder Popular para las Comunas

lunes, 1 de septiembre de 2014

Triunfarán las ideas justas o triunfará el desastre


Fidel Castro Ruz

La sociedad mundial no conoce tregua en los últimos años, particularmente desde que la Comunidad Económica Europea, bajo la dirección férrea e incondicional de Estados Unidos, consideró que había llegado la hora de ajustar cuentas con lo que restaba de dos grandes naciones que, inspiradas en las ideas de Marx, habían llevado a cabo la proeza de poner fin al orden colonial e imperialista impuesto al mundo por Europa y Estados Unidos.

En la antigua Rusia estalló una revolución que conmovió al mundo.

Se esperaba, que la primera gran revolución socialista tendría lugar en los países más industrializados de Europa, como Inglaterra, Francia, Alemania y el Imperio Austrohúngaro. Ésta, sin embargo, tuvo lugar en Rusia, cuyo territorio se extendía por Asia, desde el norte de Europa hasta el Sur de Alaska, que había sido también territorio zarista, vendido por unos dólares al país que sería posteriormente el más interesado en atacar y destruir la revolución y al país que la engendró.

La mayor proeza del nuevo Estado fue crear una Unión capaz de agrupar sus recursos y compartir su tecnología con gran número de naciones débiles y menos desarrolladas, víctimas inevitables de la explotación colonial. ¿Sería o no conveniente en el mundo actual una verdadera sociedad de naciones que respetara los derechos, creencias, cultura, tecnologías y recursos de lugares asequibles del planeta que a tantos seres humanos les gusta visitar y conocer?¿Y no sería mucho más justo que todas las personas que hoy, en fracciones de segundo se comunican de un extremo a otro del planeta, vean en los demás un amigo o un hermano y no un enemigo dispuesto a exterminarlo con los medios que ha sido capaz de crear el conocimiento humano?

Por creer que los seres humanos podrían ser capaces de albergar tales objetivos, pienso que no hay derecho alguno a destruir ciudades, asesinar niños, pulverizar viviendas, a sembrar terror, hambre y muerte en todas partes. ¿En qué rincón del mundo se podrían justificar tales hechos? Si se recuerda que al final de la masacre de la última contienda mundial el mundo se ilusionó con la creación de las Naciones Unidas, es porque gran parte de la humanidad la imaginó con tales perspectivas, aunque no estuviesen cabalmente definidos sus objetivos. Un colosal engaño es lo que se percibe hoy cuando surgen problemas que insinúan el posible estallido de una guerra con el empleo de armas que podrían poner fin a la existencia humana.

Existen sujetos inescrupulosos, al parecer no pocos, que consideran un mérito su disposición a morir, pero sobre todo a matar para defender privilegios bochornosos.

Muchas personas se asombran al escuchar las declaraciones de algunos voceros europeos de la OTAN cuando se expresan con el estilo y el rostro de las SS nazis. En ocasiones hasta se visten con trajes oscuros en pleno verano.

Nosotros tenemos un adversario bastante poderoso como lo es nuestro vecino más próximo: Estados Unidos. Le advertimos que resistiríamos el bloqueo, aunque eso podía implicar un costo muy elevado para nuestro país. No hay peor precio que capitular frente al enemigo que sin razón ni derecho te agrede. Era el sentimiento de un pueblo pequeño y aislado. El resto de los gobiernos de este hemisferio, con raras excepciones, se habían sumado al poderoso e influyente imperio. No se trataba por nuestra parte de una actitud personal, era el sentimiento de una pequeña nación que desde inicios de siglo era una propiedad no solo política, sino también económica de Estados Unidos. España nos había cedido a ese país después de haber sufrido casi cinco siglos de coloniaje y de un incalculable número de muertos y pérdidas materiales en la lucha por la independencia.

El imperio se reservó el derecho de intervenir militarmente en Cuba en virtud de una pérfida enmienda constitucional que impuso a un Congreso impotente e incapaz de resistir. Aparte de ser los dueños de casi todo en Cuba: abundantes tierras, los mayores centrales azucareros, las minas, los bancos y hasta la prerrogativa de imprimir nuestro dinero, nos prohibía producir granos alimenticios suficientes para alimentar la población.

Cuando la URSS se desintegró y desapareció también el Campo Socialista, seguimos resistiendo, y juntos, el Estado y el pueblo revolucionarios, proseguimos nuestra marcha independiente.

No deseo, sin embargo, dramatizar esta modesta historia. Prefiero más bien recalcar que la política del imperio es tan dramáticamente ridícula que no tardará mucho en pasar al basurero de la historia. El imperio de Adolfo Hitler, inspirado en la codicia, pasó a la historia sin más gloria que el aliento aportado a los gobiernos burgueses y agresivos de la OTAN, que los convierte en el hazmerreír de Europa y el mundo, con su euro, que al igual que el dólar, no tardará en convertirse en papel mojado, llamado a depender del yuan y también de los rublos, ante la pujante economía china estrechamente unida al enorme potencial económico y técnico de Rusia.

Algo que se ha convertido en un símbolo de la política imperial es el cinismo.

Como se conoce, John McCain fue el candidato republicano a las elecciones de 2008. El personaje salió a la luz pública cuando en su condición de piloto fue derribado mientras su avión bombardeaba la populosa ciudad de Hanói. Un cohete vietnamita lo alcanzó en plena faena y nave y piloto cayeron en un lago ubicado en las inmediaciones de la capital, colindante con la ciudad.

Un antiguo soldado vietnamita ya retirado, que se ganaba la vida trabajando en las proximidades, al ver caer el avión y un piloto herido que trataba de salvarse se movió para auxiliarlo; mientras el viejo soldado prestaba esa ayuda, un grupo de la población de Hanói, que sufría los ataques de la aviación, corría para ajustar cuentas con aquel asesino. El mismo soldado persuadió a los vecinos que no lo hicieran, pues era ya un prisionero y su vida debía respetarse. Las propias autoridades yankis se comunicaron con el Gobierno rogando que no se actuara contra ese piloto.

Aparte de las normas del Gobierno vietnamita de respeto a los prisioneros, el piloto era hijo de un Almirante de la Armada de Estados Unidos que había desempeñado un papel destacado en la Segunda Guerra Mundial y estaba todavía ocupando un importante cargo.

Los vietnamitas habían capturado un pez gordo en aquel bombardeo y como es lógico, pensando en las conversaciones inevitables de paz que debían poner fin a la guerra injusta que le habían impuesto desarrollaron la amistad con él, que estaba muy feliz de sacar todo el provecho posible de aquella aventura. Esto, desde luego, no me lo contó ningún vietnamita, ni yo lo habría preguntado nunca. Lo he leído y se ajusta completamente a determinados detalles que conocí más tarde. También leí un día que Mister McCain había escrito que siendo prisionero en Vietnam, mientras era torturado, escuchó voces en español asesorando a los torturadores qué debían hacer y cómo hacerlo. Eran voces de cubanos, según McCain. Cuba nunca tuvo asesores en Vietnam. Sus militares conocen sobradamente cómo hacer su guerra.

El General Giap fue uno de los jefes más brillantes de nuestra época, que en Dien Bien Phu fue capaz de ubicar los cañones por selvas intrincadas y abruptas, algo que los militares yankis y europeos consideraban imposible. Con esos cañones disparaban desde un punto tan próximo que era imposible neutralizarlos sin que las bombas nucleares afectaran también a los invasores. Los demás pasos pertinentes, todos difíciles y complejos, fueron empleados para imponer a las cercadas fuerzas europeas una bochornosa rendición.

El zorro McCain sacó todo el provecho posible de las derrotas militares de los invasores yankis y europeos. Nixon no pudo persuadir a su consejero de Seguridad Nacional Henry Kissinger, de que aceptara la idea sugerida por el propio Presidente cuando en momentos de relajamiento le decía ¿Por qué no le lanzamos una de esas bombitas Henry? La verdadera bombita llegó cuando los hombres del Presidente trataron de espiar a sus adversarios del partido opuesto ¡Eso sí que no podía tolerarse!

A pesar de eso lo más cínico del Sr. McCain ha sido su actuación en el Cercano Oriente. El senador McCain es el aliado más incondicional de Israel en las marañas del Mossad, algo que ni los peores adversarios habrían sido capaces de imaginar. McCain participó junto a ese servicio en la creación del Estado Islámico que se apoderó de una parte considerable y vital de Irak, así como según se afirma, de un tercio del territorio de Siria. Tal Estado cuenta ya con ingresos multimillonarios, y amenaza a Arabia Saudita y otros Estados de esa compleja región que suministra la parte más importante del combustible mundial.

¿No sería preferible, luchar por producir más alimentos y productos industriales, construir hospitales y escuelas para los miles de millones de seres humanos que los necesitan desesperadamente, promover el arte y la cultura, luchar contra enfermedades masivas que llevan a la muerte a más de la mitad de los enfermos, a trabajadores de la salud o tecnólogos que según se vislumbra, podrían finalmente eliminar enfermedades como el cáncer, el ébola, el paludismo, el dengue, la chikungunya, la diabetes y otras que afectan las funciones vitales de los seres humanos?

Si hoy resulta posible prolongar la vida, la salud y el tiempo útil de las personas, si es perfectamente posible planificar el desarrollo de la población en virtud de la productividad creciente, la cultura y desarrollo de los valores humanos ¿Qué esperan para hacerlo?

Triunfarán las ideas justas o triunfará el desastre.

Fidel Castro Ruz

Agosto 31 de 2014

10 y 25 p.m.

domingo, 17 de agosto de 2014

Comunicado del XI Encuentro del Colectivo Guarani CIG

COMUNICADO A LA OPINIÓN

 PUBLICA NACIONAL E INTERNACIONAL

El Colectivo Internacionalista Guaraní CIG en su XI Encuentro Internacional llevado a cabo en el Instituto Latino Americano de Agroecologia IALA Paulo Freire en los día 16 y 17 de agosto del 2014, se reúnen a una revisión, reestructuración y reimpulso del colectivo, renovando el espíritu combativo de integración y patriotismo y para seguir asumiendo el compromiso de lucha y resistencia como uno de los objetivos y compromisos del pueblo Paraguayo, Latinoamericano, Caribeño y del mundo entero, unificar esfuerzo de unidad, solidaridad por los derechos a la justicia, independencia y por paz.
Las y los estudiantes internacionalistas de diferente Carrera en la Republica Bolivariana de Venezuela, conmemoran los 145 años de la Batalla de Acosta Ñu, símbolo de dignidad, coraje y valentía de un pueblo en su lucha por la independencia y contra la invasión  nefasta sufrida por el imperialismo, este plan de exterminio ocurrido en la historia paraguaya es calificado por Eduardo Galeano como el genocidio latinoamericano, esa misma expresión continua con el nuevo saqueo de la soberanía con la política neoliberal en marcha, consiente del procesos histórico y la naturaleza genocida de cualquier  imperio  expresamos cuando siguen.
1)      Nuestras solidaridad absoluta con los compañeros y compañeras que llevan tres días de multitudinaria movilización en contra del gobierno entreguista y neoliberal de Horacio Cartes, con la consigna, Paraguay no se vende se defiende.
2)      Saludamos la iniciativa de unidad de todos los sectores políticos, campesinos, campesinas, indígenas, estudiantes, sindicatos, docentes, intelectuales honesto, partidos de izquierda, progresista contra la política de privatización, viejos paquetazos neoliberal emprendida de nuevo en el país por el nuevo rumbo Paraguay.
3)      Denunciamos la política represiva, de desalojos y despojos por parte de grandes empresas multinacionales ligados al agronegocio de la soya, violando los derechos a las comunidades campesinas e indígenas, la criminalización a los dirigentes sociales y el asenso de los planes de terrorismo de estado en el país.
4)      Nos solidarizamos con el gobierno de la Republica Bolivariana de Venezuela y el gobierno legitimo de Nicolás Maduro y condenamos los planes de golpe de estado, guerra económica emprendida por fuerzas interna de la burguesía y auspiciada por el imperialismo norteamericano. 
5)      Nos solidarizamos con el pueblo Palestino y condenamos la invasión Israelí y su plan imperial de exterminio en la Franja de Gaza masacrando cobardemente a civiles en su mayoría  mujeres y niños.   
6)      Instamos a los compañeros y compañeras del Colectivo Internacionalista Guaraní CIG, a seguir unidos levantando el espíritu de luchas por el internacionalismo,  por la justicia, por la independencia, la integración y la paz mundial de los pueblos.  

A seguir venciendo con Compromiso, Integración y Patriotismo por los caminos de los libertadores.

Barinas, 16, 17 de agosto del 2014

 


miércoles, 13 de agosto de 2014

Soja transgénica y la violación de los derechos humanos

Paraguay


Rel-UITA

Después del golpe va consolidándose el poder fáctico de las transnacionales






La expansión acelerada del monocultivo de soja transgénica en Paraguay ha dejado tras de sí un rastro de destrucción y desolación, que pone en serio riesgo la soberanía alimentaria del país, así como la vida de miles de familias campesinas y pueblos indígenas, que son expulsados de sus lugares de orígenes y que ven violados sus derechos históricos y ancestrales.

Paraguay ocupa el sexto lugar en producción de soja y el cuarto como exportador a nivel mundial.

De acuerdo con datos del Instituto Panamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), la cosecha de soja 2012-2013 marcó un récord en producción -más de 9 millones de toneladas- en un área de 3.2 millones de hectáreas.

Esto significa un aumento de la superficie cultivada con soja transgénica -patentada por un 95 por ciento por Monsanto y comercializada principalmente por ADM, Cargill, LDC y Bunge- del 109 por ciento en los últimos 10 años y del 460 por ciento en las últimas dos décadas.

Concentración de la tierra
2% de los propietarios acumula
el 80 por ciento de las tierras


La expansión acelerada del cultivo de soja transgénica, que actualmente abarca más del 70 por ciento de la tierra cultivada, en un país donde el 2 por ciento de los propietarios acumula el 80 por ciento de las tierras, ha significado el desplazamiento de la población campesina e indígena, la desaparición de bosques y el crecimiento exponencial del uso indiscriminado de agrotóxicos.

El IICA señala que el 87 por ciento de la superficie total cultivada con soja se encuentra en manos de medianos y grandes productores, al tiempo que la población rural y la agricultura campesina van reduciéndose cada día más, afectando gravemente la soberanía alimentaria del país.

Monocultivos y pérdida de diversidad agrícola
Más contaminación y menos bosques
Casi la tercera parte del territorio de la región oriental de Paraguay está cultivado con soja transgénica, y Monsanto prevé expandir sus cultivos hacia la región occidental (Chaco), avanzando sobre territorios que son de reforma agraria.

Asimismo, el más reciente informe de la Alianza Biodiversidad sobre los impactos de la soja transgénica en Paraguay, estima que entre 1991 y 2009 el país perdió más de 3.2 millones de hectáreas de bosque nativo, es decir el 15.34 por ciento de la superficie total.

También reporta que, durante la zafra 2007-2008, en los cultivos de soja se usaron más de 21 millones de litros y más de 1.9 millones de kilogramos de agrotóxicos, entre otros el Glifosato (5.3 millones de litros), Paraquat (6.6 millones de litros), Endosulfán (3.2 millones de litros), Cipermetrina y Acefato (2 millones de litros).

“Desde su ingreso en forma ilegal en la década de los 90, la soja transgénica y el modelo agroexportador han venido causando gravísimos impactos sociales y ambientales, sobre todo en las comunidades más vulnerables que son las campesinas e indígenas”, dijo a La Rel, David Cardozo, gerente del Programa de Diversidad Biológica y Cultura de la organización Sobrevivencia | Amigos de la Tierra Paraguay .

Cardozo señaló que ya hay abundante evidencia de las graves afectaciones a la salud provocadas por el uso indiscriminado de agrotóxicos, principalmente del glifosato, ingrediente activo del Roundup, el herbicida producido por Monsanto.

“Ya se han detectado decenas de casos de pérdidas de embarazos, malformaciones congénitas, trastornos gastrointestinales, así como el aumento de cáncer.

Tenemos también los casos de Silvino Talavera, de 11 años, y de las hermanas Adelaida y Adela Álvarez Cabrera, de 3 años y 6 meses respectivamente, quienes fallecieron trágicamente tras ser embestidos por las fumigaciones”, recordó Cardozo.

Criminalización de la protesta
Y violación de los Derechos Humanos

La masacre ocurrida en Curuguaty durante el desalojo de las tierras estatales de Marina Cué, donde perdieron la vida 11 campesinos y 6 policías, no solo sirvió a los sectores más retrógrados del país, coludidos con el gran capital agroexportador transnacional, para dar un golpe de Estado parlamentario al entonces presidente Fernando Lugo, sino que permitió borrar los avances logrados hasta entonces.

“Durante el gobierno de facto de Federico Franco se procedió a liberar, de forma ilegal, nuevos cultivos de soja, algodón y maíz transgénico, violentando la normativa nacional que prevé la elaboración de estudios de impacto ambiental y experimentación controlada por un lapso de dos años. Eso continúa con el nuevo gobierno de Horacio Cartes”, explicó el directivo de Sobrevivencia Amigos de la Tierra Paraguay.

Además, señaló que existe una preocupante y creciente criminalización y judicialización de la protesta contra la expansión del cultivo de soja y el modelo agroexportador en general.

Durante la última década se registra un aumento exponencial de los desalojos y desplazamientos violentos, las detenciones y el asesinato de quienes luchan por el acceso a la tierra y contra la expansión de este modelo depredador.

“Es un modelo violador de los derechos humanos, que usa el hostigamiento, la persecución, y la represión para restringir las libertades y continuar concentrando tierra y territorios”, concluyó Cardozo.

Fuente: Rel-UITA

Economías ilegales y territorialidad en Latinoamérica



Fernando Carrión M.
    

ALAI AMLATINA,  
Muy poca importancia se le ha asignado a los mercados ilegales dentro de la economía, quizás debido a la invisibilidad que producen sus metodologías, indicadores y fuentes, pero también a las implicaciones morales, legales, políticas y culturales nacidas en el marco de la política de la “guerra a las drogas”.
 
Lo cierto es que existe una importante masa monetaria proveniente de los mercados ilícitos.  Los datos a la mano nos muestran que en 1998 Michel Camdessus (Director del Fondo Monetario Internacional - FMI) estimó entre el 2% y el 5% de la economía mundial, mientras Moisés Naim estableció para el año 2004 un volumen del 10%.  Esto significa que en 6 años se duplicó, lo cual evidencia una significativa tendencia alcista.  Si este ritmo de crecimiento se mantiene hasta ahora ¿cuál sería en este momento el aporte de los mercados ilegales a la economía mundial?
 
En América Latina se calculaba para el año 2002 una participación del 6,3% del PIB (alrededor de 75 mil millones de dólares).  En un estudio que estamos llevando a cabo con el patrocinio del IDRC hemos detectado que la cifra regional debe ser superior a los 120 mil millones de dólares, una cantidad similar a los 137 mil millones de inversión externa que recibió la región en 2013 (CEPAL).
 
¿Dónde están estos recursos?
 
En América Latina no existen investigaciones que muestren donde se encuentran estos recursos; sin embargo, si seguimos los estudios de Forgione en Italia (2009), podemos afirmar que entre el 40% y el 50% sirven para reproducir el ilícito y dinamizar este segmento del mercado (corrupción, tecnología, armas, sueldos, sicariato); y entre el 60% y el 50% para ser blanqueado en la economía legal.
 
La economía se dinamiza con el dinero destinado a reproducir el ilícito y con el que se invierte en los mercados legales menos regulados, con rápida liquidez y son funcionales a la reproducción de los ilícitos.  Los enlaces con las áreas formales de la economía son evidentes, tanto que los límites entre los mercados legales y los ilegales son imperceptibles.
 
Los sectores de la economía donde tienden a ubicarse estos capitales son muy variados, según la sociedad que se trate, aunque la mayoría de ellos son de base urbana.  Por ejemplo, el sector inmobiliario es una actividad económica donde tiene mucha incidencia; en la actualidad en las ciudades más grandes de América Latina hay un crecimiento del sector que tiende a ser explicado como si existiera una burbuja, una sobre oferta o un boom inmobiliario.  El sector comercial, automotor y de turismo son otros sectores atractivos para el lavado de activos provenientes de las economías ilegales.
 
En la sociedad se desarrollan nuevas culturas vinculadas a la ganancia rápida y fácil, a las nuevas formas de consumo, a los contenidos de las narco novelas y de la música (narcocorridos) y, también, a la nueva capacidad de generación de empleo y de entrega de beneficios –que son buenos amortiguadores sociales– para contar con grupos de apoyo para sus fechorías.
 
La reproducción de los ilícitos requiere de recursos económicos que financien el control de los territorios estratégicos, como son los lugares de producción o de traslado de narcóticos; así como también el financiamiento del mantenimiento de las fuerzas militares irregulares.
 
Adicionalmente, la ilegalidad necesita dinero para enquistarse en las estructuras estatales de tal manera de hacerlas permisivas al delito mediante las modalidades de “plata” (corrupción), “plomo” (intimidación) y “democracia” (elecciones), con lo cual las políticas pierden eficacia y las instituciones se deslegitiman.  De esta forma las instituciones estatales son minadas por la corrupción y por la creación de estructuras paralelas al poder constituido conduciendo, por un lado, a su debilitamiento para el control de estas actividades y, por otro lado, a la expresión de “Estado fallido”, que no es otra cosa que la “certificación” propia de la política de “guerra a las drogas”.
 
Los territorios se modifican
 
La producción social del espacio se transforma profundamente, según la nueva lógica de las economías legales e ilegales.  En palabras de Sassen (1999): “los cambios en la geografía y en la composición de la economía global produjeron una compleja dualidad: una organización de la actividad económica espacialmente dispersa, pero a la vez globalmente integrada”.
 
Esta economía se sustenta en la descomposición mundial de los procesos productivos, no solo en el territorio (espacios dispersos) sino también en las fases del proceso general.  Los lugares de excepción son parte de un sistema organizacional compuesto por redes y nodos, que son articulados a nivel mundial por un comando central tipo holding (cártel de Sinaloa, N´drangueta).  Esta estructura tiene una cualidad única: cuando las partes son atacadas el todo no se contamina ni se afecta, porque en los lugares dispersos actúan la tercerización y la franquicia, mientras en el contexto global lo hace el holding.  De esta manera se cuenta con una estructura eficiente en lo administrativo e inmune frente a las acciones del sistema penal, porque la tercerización o la franquicia operan como válvulas o fusibles que saltan al momento de un embate policial.  Cuando la policía desarticula una banda o una organización criminal, el propio holding lo reemplaza inmediatamente con otro grupo o con fracciones del mismo, gracias a su alta flexibilidad.
 
Obviamente esta estructura tiene su contraparteen la territorialidad, que se expresa en tres lugares estratégicos: primero, las fronteras, que son el espacio donde las economías ilegales tienen un nivel de crecimiento asombroso, donde las tasas de homicidios son más altas que los promedios nacionales y donde existe una atracción-proyección desde-hacia el mundo (plataformas o hub).
 
A partir de principios de este siglo, las regiones fronterizas se convierten en espacios estratégicos de los mercados ilegales más rentables: narcóticos, armas, trata de personas, precursores químicos y contrabando.  Desde este momento, las fronteras se convierten en "sistemas globales" que cumplen funciones similares a las de un nodo de integración por donde ingresan y salen –en tiempo real– productos (narcóticos), insumos (precursores químicos) o servicios (salud, santuario) que vienen/van, desde/hacia distintos lugares del planeta.
 
En segundo lugar están las ciudades, que son lugares preferidos para la nueva economía, en tanto son proclives a los negocios, producen riqueza, atraen inversión externa, concentran alta densidad de infraestructuras y servicios, son espacios de innovación y tienen una masa de consumidores concentrada.  La vinculación de las economías ilegales con las legales encuentra en las ciudades el escenario perfecto, tal como se puede observar en los sectores inmobiliario o comercial que sirven para el lavado: pero también las ilegales se expresan directamente en el jogo de bicho en Brasil para el micro tráfico de drogas, las oficinas de cobro en Colombia para la venta de servicios de ajustes de cuentas o los múltiples mercados de venta de productos robados en la mayoría de las ciudades de la región.  Por eso, en mercados como los que hemos visto, con alta presencia de ilegalidad, no es nada difícil que estos dineros formen parte de la economía urbana.
 
También se debe destacar que las ciudades de frontera se convierten en nodos estructuradores de las regiones transfronterizas; tanto porque los mercados y los delitos conexos tienden a concentrarse en ellas, como porque asumen la función de plataformas universales.
 
Y en tercer lugar, los paraísos fiscales que son el gran espacio donde los mercados ilegales y legales se encuentran, gracias al predominio de la lógica offshore (extraterritorialidad) que fortalece los beneficios y los servicios prestados por los paraísos fiscales.  La OCDE estima en 7 billones de dólares el monto de dinero que mueven los 74 paraísos fiscales, de los cuales 1.6 billones proceden de los mercados ilegales.
 
- Fernando Carrión M. es académico del Departamento de Estudios Políticos de FLACSO Ecuador.
 
Referencias:
- Forgione, Francesco (2010): Mafia export, Ed. Anagrama, Barcelona.
- Sassen, Saskia (1999): La ciudad global, Ed. EUDEBA, Buenos Aires.
 
* Este texto es parte de la Revista América Latina en Movimiento, No., 497 de julio de 2014, que trata sobre el tema de "La cuestión urbana hoy: Entre el mercado total y el buen vivir " -http://www.alainet.org/publica/497.phtml.

domingo, 10 de agosto de 2014

La razón comunera


Blog 3
(…) sabemos/ perfectamente qué tendríamos /
que hacer para dañar/el presente, para romperlo/
Aquí nadie/tiene derecho a distraerse/
a estar asustado, a rozar/la indignación,
a exclamar su sorpresa.
Francisco Urondo

Es una época que aprieta en Venezuela. No es difícil darse cuenta, hay que escuchar las conversaciones en las colas para hacer las compras, en los asientos vecinos en el autobús o en la oficina. Un descontento presente, latente. Una época que aprieta, no asfixia, pero aprieta.
Más de un año de guerra económica agudizada –inflación, desabastecimiento rotativo, espera para demasiadas cosas del día a día-, ha generado parte de un cansancio esperado, provocado, trabajado de manera organizada: la estrategia del desgaste.
Pero un cansancio también consecuencia de errores propios, de la falta muchas veces de respuestas pasado más de un año. Ante los ataques, la realidad de un modelo económico frágil –caudaloso pero frágil. Y la ineficiencia, tal vez la palabra que mejor sintetice el asunto, particularmente visible en la esfera estatal.
Ejemplos sobran: desde los casos de subproducción en las fábricas nacionalizadas –que agudizan la incapacidad de avanzar en mayores niveles de soberanía alimentaria, nacional- hasta realidades crudas como Ciudad Caribia, donde algunas empresas se encuentran paradas desde hace más de un año por razones solucionables, demasiado solucionables.
Ejemplos, mínimos pero muchas veces generalizables, que hablan de la dificultad/incapacidad arrastrada de transformar el modelo económico a ser transformado, valga la redundancia, como indica la introducción al Plan de la Patria.
La ineficiencia entonces, abrazada a la razón burocrática: nadie tiene la culpa, no existen apellidos sino papeles, memos, ausencia de respuestas, “no se puede”, volver a presentar los memos. Para millones de personas ese es el contacto con la esfera estatal.
Y si el socialismo es en parte una batalla de ideas, esa realidad representa un golpe permanente, estratégico en esa disputa, que en Venezuela aparece de manera clara en el proyecto bolivariano: socialismo vs. capitalismo.
Una guerra económica agudizada por incapacidades propias. Y las críticas, las demandas: lo que debería hacer el Gobierno y no hace; lo que debería producir y no produce; a quien debería encarcelar y no encarcela y etc. Válido, como toda crítica en un proceso de transformación masivo, aunque.
¿Errores de la conducción de la revolución? Varios, para algún@s muchos. Y asentados sobre una lógica comunicacional muchas veces desgastada, que produce escepticismo y no convence –los mismos voceros hablando varias veces por día en televisión, el exceso de lógica propagandística donde el Gobierno muestra logros y el pueblo felicidad.
Pero ninguna de esas limitaciones es nueva. Son tendencias que ya existían. Ninguno de los hombres fuertes que están cuestionados aparecieron en el escenario político luego del 5 de marzo del 2013. La estructura económica no hizo evidente su incapacidad desde el año pasado, así como tampoco las diferentes visiones al respecto dentro del Gobierno.
Los elementos cuestionables, a ser transformados con urgencia, han venido siendo parte del proceso revolucionario desde hace varios años. Son parte de la revolución bolivariana, la parte a ser cambiada, la batalla dentro de la batalla, los peligros internos, los traidores camuflados, los que vestidos de rojo prefieren un acuerdo con los sectores privados, los intereses del partido o su alcaldía antes que cualquier proceso de empoderamiento popular. Eso no es nuevo. Pero aprieta, claro.
***
Preguntas para hacerse hay muchas: ¿por qué tan elevados niveles de incapacidad productiva?, ¿por qué la esfera estatal solidifica su proceso de burocratización e ineficiencia, mejor dicho, por qué no pudo revertirse eso?

Lo cierto es que en el Estado existe un sector mayoritario –excesivamente mayoritario- de trabajadores que no cuenta con formación política, no está organizado, no participa políticamente. Y alimenta así la razón burocrática, el deseo consumista –cobrar la quincena, cambiar el teléfono. Y sobre ellos una capa dirigencial, cómoda en el seno del Estado, de la renta petrolera.
Muchas más cosas son ciertas. Pero ante el interrogante de ¿qué hacer? suele reinar más el silencio o el “debería”: el Gobierno debería esto, aquello y demás. El otro. El Estado que se sabe no hace revoluciones pero se le exige como si debiera, acaso puede generar condiciones, leyes, acompañar, incentivar, etc.
Y tal vez se pueda suponer que Hugo Chávez sabía de los cuellos de botella, de las urgencias que apretaban y se agudizaron. Por eso el Plan de la Patria. Y seguramente también por eso sintetizó la dirección del camino: comuna o nada. Porque por ahí se puede. Porque se avanza o se estanca o se retrocede, o de manera combinada, que es lo que parece estar sucediendo, entre la primera y la segunda.
Y la construcción de las comunas es hoy un avance abierto, una potencialidad que se va desplegando sobre el territorio nacional. Porque en las comunas reside una cantidad de posibilidades: ser un nuevo Estado, una nueva política, una nueva economía. Es decir, una reorganización de la vida de las personas, en colectivo, de forma democrática y participativa: la nueva sociedad socialista.
Recorrerlas –las hay rurales, urbanas, indígenas, de pescadores- es adentrarse en el universo de un pueblo que decidió avanzar, que sabe los obstáculos arriba mencionados, que padece –tal vez como pocos- la ineficiencia estatal o la confrontación contra la burocracia, pero que decidió empujar. La crítica con propuesta, desde una construcción de masas, presionando el avance, generándolo.
Porque si el Estado no hace revoluciones, también es cierto que más abrirá el campo del empoderamiento popular en cuanto más movilización exista, más presión, demanda organizada puesta en movimiento. Y esa dinámica parece estar hoy estancada en Venezuela –tal vez cierto reflujo- para muchos de los sectores populares. Y ahí, contrariamente, los comuneros y comuneras vienen dando pasos de avance.
La razón comunera entonces: de tener razón, por hacer lo que hay que hacer, y desde las claves de autogobierno y autogestión. Desde la voluntad de poner a producir campos y ciudades, de ser Gobierno. Para eso basta recorrer, sentarse y escuchar.
Pero la razón comunera también como opuesta a la razón burocrática: la construcción comunal como la posibilidad de romper con la lógica burocrática, ineficiente. Es la puesta en marcha de una democracia directa –cruzada con una representativa-, de la responsabilidad, de la resolución colectiva para objetivos colectivos. Es el trabajo voluntario, el deseo de la trasparencia, la priorización de los intereses colectivos por sobre los individuales, de la ética revolucionaria. Es, puede ser, significa que ya está sucediendo en muchos lugares.
***
La crítica es válida, necesaria, aunque. Tal vez una de las mayores enseñanzas de Hugo Chávez fue que la política se construye desde y con el pueblo, y para él, claro. Que no hay propuesta que se sostenga sin él.

Las comunas se están desplegando, numérica y cualitativamente. Han empujado para conformar el Consejo Presidencial para las Comunas, para ser reconocidas como espacios de autogobierno con el cual el Gobierno Nacional debe dialogar, debe trazar estrategias. Seguramente esto suceda con algunos espacios estatales. Con otros no: las comunas no son la apuesta de todo el chavismo.
Y en eso también los comuneros y comuneras saben de realidad que aprieta: municipios, expresiones locales del Psuv, direcciones regionales de ministerios. Todo poder que crece se encuentra ante otro. Y ese otro puede intentar frenar o correrse, hasta promover en algunos casos.
¿Críticas a las comunas?, las hay. Existen algunas que por inexperiencia, falta de formación política o de maduración, no han logrado poner en marcha sus espacios de autogobierno –como el Parlamento Comunal, el espacio de contraloría, etc; o en las que una misma persona es vocera de los diferentes órganos, y entonces el poder se concentra y el proyecto comienza a perderse. Eso no es un secreto. Es muchas veces un debate entre los mismos comuneros y comuneras.
¿Limitaciones?, también. La escala todavía reducida de su producción –agrícola en particular-, las dificultades para poner a funcionar un sistema de economía comunal encadenado –todas las partes de la cadena productiva- y entre varias comunas; o la dependencia económica todavía grande, demasiado, del Estado.
Pero no se trata de señalar para demostrar el posible fracaso. Todo proceso revolucionario es un posible fracaso. Se trata de ser comunero/a, de hacer el ejercicio –menos cómodo que criticar desde una computadora y rendirle cuentas a la noche- de señalar transformando, haciendo lo que hay que hacer.
Se trata de dejar de exigir mayor empoderamiento y generarlo bajo la forma de comuna, movimiento popular, comité campesino, etc., de dejar de lamentarse por una lógica comunicacional e impulsar otras, nuevas; de dejar de pedir desde la denuncia solitaria de la “verdad”. La burocracia, la ineficiencia, la corrupción, no caerán por peso propio.
¿Son la solución para mañana?, probablemente no. Así como tampoco lo sea el anuncio de Nicolás Maduro de realizar una revisión a fondo del Estado. Ni la Ley de Precios Justos, ni ninguna ley. Es complejo imaginar una solución para mañana. Si algo resulta difícil de medir es la temporalidad de la transición, la llegada al otro lugar. Se trata, entonces, de poner en marcha la razón comunera en cada cotidiano, de, como decía el poeta Paco Urondo, “empujar incluso el tiempo”.
Foto de: Oscar Arria.

Fuente: http://comoelvientoenlanoche.wordpress.com/2014/07/29/77/