lunes, 23 de septiembre de 2013

Ayuda externa, socios inversionistas y programas sociales “Inclusión social”, la virtuosa perversidad de la caridad para los pobres




Rubén Ramos


23-09-2013 
NO. La moral judeo-cristiana no tiene asidero ontológico. Tampoco ético. Su entendimiento sólo es posible desde la Lógica Deóntica utilizada para analizar la construcción formal de normas. Normas, son los “libros sagrados”. También los Diez mandamientos, el Sermón de la montaña, los diferentes Evangelios (aunque todos dicen lo mismo), y cualquier otro texto esotérico.
Sus exégetas dicen tratarse de “textos virtuosos”, escritos por personas virtuosas. Lo que contienen es, sin embargo, una “transvaloración” (Nietzche) de la moral afirmativa y vital, convirtiéndose en un agregado de normas como artículos de fe.
Uno de estos artículos de fe es el de “la caridad”. Aceptada como virtud, convierte a quien la practique (sujeto, o institución) en virtuoso (a). Ser caritativo es ser virtuoso. Dicen que Jesús lo era.
“La caridad” se vive como mandato de los libros sagrados, de los Evangelios, de la moral judeo-cristiana. Conduce a la “visión” de Dios como logro de máxima plenitud y de bien supremo, después de muertos. Quienes practican “la caridad” son virtuosos. Verán a Dios. Bendita sea “la caridad”.
DOS. Desde el término de la II Guerra, en el lenguaje de las instituciones de NNUU y de las Secretarías de Defensa y de Estado de los EEUU, el virtuosismo de la caridad se llama “ayuda externa”, “ayuda internacional”, “ayuda extranjera”, “cooperación internacional”, “asistencia técnica internacional”.
Desde entonces, ha adoptado diferentes estrategias para introducirse como práctica política: Plan Marshall, Alianza para el Progreso, Pax Americana, Estrategias Alianza País (entre otras).
En la “nueva era” del modelo neoliberal, desde el Consenso de Washington y sus Programas de Ajuste Estructural (PAE), el virtuosismo de la caridad o “ayuda externa”, se ha rebautizado como “crecimiento económico con inclusión social”.
Sus propósitos “económicos” (entre otros): asegurar el pago de la deuda externa, integrar nuestras economías en la economía mundial, reprimatizar nuestras exportaciones, privatizar empresas públicas y servicios básicos (agua, luz, telefonía, educación, salud, puertos, aeropuertos, carreteras, medios de comunicación e información), flexibilizar la legislación laboral, proteger la inversión privada extranjera, garantizar la libre remisión de utilidades de los “inversionistas” a sus países de origen o a los paraísos fiscales. Se trata, fundamentalmente, de propósitos que efectivizan la exclusión del Estado de la gestión económica. Sólo sirve para legislar a favor de los “socios inversionistas" de la Instituciones Financieras Internacionales IFIs (FMI, BM, BID, USAID) que manejan nuestras economías y deciden las políticas y el qué y cómo hacer que funcionen.
Entre los propósitos sociales, donde yo prefiero hablar de “caridad con inclusión social” figuran, entre otros: asignar “becas” para jóvenes (Beca 18), “pensión” para la tercera edad (Pensión 65), entregas monetarias para insertar a las familias en el consumismo (Programa Juntos), programas alimenticios para niños menores de cinco años (Cuna Más), y para escolares de educación inicial y primaria (Qali Warma). Los nombres entre paréntesis identifican a los “programas de caridad” en el Perú. En cualquier caso, se trata de programas que nada tienen que ver con la ocupación y el trabajo productivo, con el acceso al ingreso.
Las empresas minero extractivas, que depredan nuestros recursos naturales, explotan irracionalmente nuestras riquezas acuíferas, forestales, petrolíferas y gasíferas, también tienen su propia “caridad con inclusión social”. Se llama, “responsabilidad social empresarial”. Igual, la tienen los bancos que se dedican a traficar con dinero ilícito de las drogas y de la corrupción, las ONGs, las universidades públicas y privadas.
Por su parte las religiones evangélicas fundamentalistas, provenientes de los EEUU, (adventistas, mormones, testigos de Jehová, bautistas y otros) también tienen su “virtuosa caridad con inclusión social”. Alentadas y financiadas por USAID, la NED, el IRI, las Freedom House, se encargan de prohibir y castigar, por “ser pecado”, la ingesta de carne de animales menores como el “cuy”, de trabajar los días sábado, de tener relaciones sexuales en determinados días, de sacarse sangre para análisis clínicos, de asistir a los servicios médicos por controles ginecológicos, de usar métodos anticonceptivos.
Pero nada les prohíbe apropiarse de terrenos, casas, locales, estadios, para montar lucrativas clínicas, instituciones educativas, universidades. Tampoco de comprar o alquilar espacios radiales, televisivos, páginas web, blogs, grupos musicales, emisoras; de producir y distribuir masivamente su música en todos los géneros y formatos; de publicar y difundir biblias, revistas, folletos, ropa, adornos; de convencer cara a cara, puerta a puerta y a través de eventos masivos de adoctrinamiento y activismo religioso a millones de “hermanos”. (Estas y otras actividades de “virtuosa caridad” para todas las sectas evangélicas y protestantes están previstas en los “Documentos de Santa Fé” que produce la Central de Inteligencia Norteamerica-CIA).
TRES. En general, lo que pretende la “caridad con inclusión social” que instrumentalizan las IFIs, es introducir a los pobres del campo en una estrategia consumista que consiste en consumir productos y servicios de baja calidad, que no se producen en los hábitats originarios, dentro de un determinado tiempo. Este consumo sustitutivo mata niños, produce enfermedades, trastoca las bases de la cultura y la identidad locales. Para esto se utilizan diversos mecanismos de presión y chantaje social y cultural.
La “caridad con inclusión” apareja inactividad productiva, abandono de la agricultura y ganadería de subsistencia, extiende el asistencialismo, fomenta la ociosidad y la desidia, acentúa la proclividad al alcoholismo y otros vicios, rompe los lazos de convivencia comunal y ayuda mutua, genera mayores niveles de violencia familiar, facilita el desarraigo de la población rural, su alienación, su emigración. Su temporalidad hace que terminado el período del consumismo, el pobre extremo es más pobre aun, haya, o no, emigrado.
El objetivo es claro: despoblar las áreas rurales para allanar el campo a los “socios inversionistas” de las IFIs, extranjeros y nativos, dedicados a las actividades extractivas de todo tipo, a los cultivos de mayor rentabilidad para la exportación, a los biocombustibles, a los transgénicos[1].
Su beneficio es perverso: Las IFIs incrementan la deuda externa con el financiamiento a los “programas de caridad con inclusión”; presionan por el pago puntual de la deuda; imponen ajustes monetarios y fiscales que afectan la ocupación, los ingresos y la seguridad laboral de los trabajadores; elevan indiscriminadamente los precios de los servicios básicos y de los alimentos; llenan las ciudades con población migrante con incipiente capital cultural para enfrentar los desafíos de la ciudad.
Esta población genera una mayor demanda por servicios básicos (agua, luz, saneamiento), atención social (salud, educación), e incrementa los niveles de inseguridad ciudadana, de prostitución, de delincuencia y crimen organizado.
Las IFIs arremeten de nuevo ofreciendo más caridad, más ayuda, más deuda. Exigiendo al propio tiempo, mejores incentivos a la inversión privada, menos trabas burocráticas, reglas claras, estado de derecho, mano dura contra la corrupción y el narcotráfico que la misma caridad genera.
Por su parte, sus “socios inversionistas” depredan nuestros recursos naturales, convierten al país en un desierto lleno de cráteres, arruinan toda posibilidad agrícola y ganadera para la alimentación, aseguran su exclusividad en la provisión de bienes y servicios para los “programas de caridad con inclusión social”, controlan su gestión y gerencia, los monitorean y evalúan pero no dan cuenta de resultados sino del número de supuestos “beneficiarios”.
Pero el rito de la “caridad con inclusión” de las IFIs y de sus “socios inversionistas”[ii], no se limita a éstos. Se agrega la caridad de la asistencia y cooperación técnica de NNUU: UNESCO, UNICEF, OIT, OMS, PNUMA, WWF y otras que sería largo enumerar. A éstas se suman las ONGs “sin fines de lucro”. Juntos financieras, socios inversionistas, cooperación internacional y ONGs, lideran la cruzada del engaño sobre la democracia, el crecimiento, la educación, la cultura, la niñez, el trabajo, el medio ambiente, los recursos naturales, el progreso, la modernización, la inclusión.
Los “felipillos” que ejercen de “presidentes”, se suman al engaño diciéndoles a los pobres que la “caridad” los convertirá en “la nueva clase media”. A esto agregan el cinismo de decir que los programas en energía eléctrica, en agua, en saneamiento ambiental, en infraestructura de carreteras, que ejecutan sus gobiernos, “ponen en valor” nuestros recursos.
Ninguno de nuestros Estados (excepto los de Bolivia, Cuba, Ecuador y Venezuela) hace productivos y sostenibles sus recursos económicos por cuenta propia. Por tanto, ponerlos “en valor” significa, ponerlos a expensas de los mercaderes del mercantilismo (que no es lo mismo que mercado).
Es propiciar su explotación indiscriminada por corporaciones transnacionales, bajo reglas monopólicas, sin beneficio alguno para la economía de nuestros países que no sea otro que una cifra porcentual que se llama PBI que no dice nada porque oculta todo.
75% de la población de América latina y El Caribe vive en extrema pobreza: no come lo que debe ni una sola vez al día, no dispone de agua potable, de energía eléctrica, de vivienda, de servicios básicos. No tiene acceso a la enseñanza significativa, a la atención médica, a la recreación formadora. No tiene ocupación, ni trabajo, ni ingreso alguno. De esto no dice nada el PBI.
La “focalización de la ayuda externa” junto a la inversión privada extranjera de los “socios inversionistas” de las IFIs, sólo beneficia a las economías de los países “no prestatarios” y el enriquecimiento de una “burguesía nacional” reptil. Todo esto, en pleno siglo XXI y a más de 250 años de la revolución industrial.
El pueblo tiene limitaciones muy grandes para poder entender cómo funciona esto. El capital cultural que lo habilite para el entendimiento y la comprensión de esta realidad, es muy incipiente. Producto de la paradoja perversa que genera “la caridad”: condena a los pobres a una mayor miseria, pero son éstos sus más decididos defensores.
Nota:
(1) El BM, el BID, USAID promocionan sus “préstamos” entre los inversionistas extranjeros o nativos que quieran sumarse a los programas y proyectos que se ejecutarán con cargo a esos mismos préstamos y a la deuda externa de cada país. Sus respectivos “manuales” donde se especifican los requisitos y condiciones. se llaman “Haga negocios…” con el BM, BID, USAID, según corresponda. Están en las respectivas páginas web. Aquí un ejemplo de lo que hace USAID, la institución que financia la subversión, el terrorismo y la injerencia de Estados Unidos en América latina y el mundo, so pretexto de los “programas de ayuda social con inclusión”.
¿Por qué invertir junto con USAID en el PRA? (Proyecto de reducción y alivio a la pobreza)
En esta segunda fase del PRA (2009-2014), buscamos ampliar el impacto y sostenibilidad de nuestras actividades convocando a actores privados y públicos a unirse a este esfuerzo. El objetivo es el mismo: buscar el desarrollo económico de la Sierra y Selva del Perú haciendo que el mercado trabaje para los más pobres. USAID ofrece cuatro elementos centrales a potenciales empresas y programas interesados en sumarse a este objetivo: Una amplia experiencia en la Gerencia de Proyectos de Desarrollo en todo el mundo, convalidada por los más de 40 años que USAID lleva trabajando en temas de desarrollo en cinco continentes y más de 80 países alrededor del mundo. Un concepto de desarrollo orientado por el mercado y la demanda, el cual ha sido probado a lo largo de los casi 10 años de vigencia de la primera etapa del PRA. Un procedimiento de rendición de cuentas, “accountability”, tanto de nivel técnico como administrativo, a través de un sistema de monitoreo que permite saber en qué se invierte y qué resultados se generan con la ayuda entregada. Un esquema de cofinanciamiento, que permite compartir el esfuerzo del desarrollo entre USAID y sus potenciales socios. (Subrayados míos)
Blog del autor: http://www.alizorojo.com

FUENTES:  http://www.rebelion.org/noticia.php?id=174377



jueves, 19 de septiembre de 2013

"Hay que modificar la Ley de Semillas, Materiales e Insumos Biológicos"


Por: Ana Felicié

Caracas, 15 de septiembre 2013.
En reciente visita que hicimos a Urachiche, estado Yaracuy , tuvimos la oportunidad de contactar a Ana Caracas, 15 de septiembre 2013.-En reciente visita que hicimos a Urachiche, estado Yaracuy , tuvimos la oportunidad de contactar a Ana Felicié, especialista en agroecología, del movimiento Venezuela libre de Transgénicos y de Guardianes de semillas, quien, en esta entrevista iluminadora sobre este sensible tema, expresó entre otras cosas, que la actual Ley de Semillas, Materiales e Insumos Biológicos, además de tener una orientación neoliberal, permite en su contenido, la introducción de semillas transgénicas en el país, que fueron vetadas claramente por el presidente Chávez en el 2008, mediante un exhorto que realizó ante la Asamblea Nacional.

Adicionalmente a ese error de origen en esta ley, se perfilan en ella, una serie de medidas punitivas, para aquellos agricultores que utilicen semillas no certificadas.

El parecido con lo que está ocurriendo en México , en Colombia y en Paraguay, donde las semillas originarias, las llamadas semillas campesinas, están prácticamente prohibidas y sancionado su uso, es muy grande y la modificación de esta Ley, que fue aprobada en el año 2002, en una situación de alta inestabilidad para el país, requiere de su revisión y discusión a fondo, no solamente en la Asamblea Nacional, sino, en todos los movimientos sociales, ya que su aplicación, tal cual está redactada, afecta el futuro del país.

Añade Ana Felicié: "...el aparato de propaganda de las transnacionales vende las semillas transgénicas como una semilla que va a producir mas, que va a resistir a todas las enfermedades y que va, además, a contribuir con la producción de alimentos a nivel mundial...eso es falso, primero, técnicamente falso, no producen mas, no son resistentes a plagas, no resisten sequías y duplican y quintuplican y aumentan todo el uso de insumos químicos...desde el punto de vista político esas semillas vienen amarradas a la dominación de todo el sistema alimentario porque tienen patente, esas semillas están privatizadas y las dueñas de esas semillas son las corporaciones..."

Concluye Felicié: "... la Revolución Transgénica es una segunda fase de esa Revolución Verde...en Venezuela hay actores que promueven y están articulados con todos estos intereses globales, que para el caso venezolano son: Fedeagro, Oriagro e Industrias Polar, que en Colombia tienen un convenio directo con Monsanto, para producir harina de maíz con maíz transgénico, que se produce en El Meta colombiano, y que eso está públicamente expuesto en el diario El Tiempo, como un logro de esta empresa agroindustrial, monopolio agroindustrial... "

Felicié, especialista en agroecología, del movimiento Venezuela libre de Transgénicos y de Guardianes de semillas, quien, en esta entrevista iluminadora sobre este sensible tema, expresó entre otras cosas, que la actual Ley de Semillas, Materiales e Insumos Biológicos, además de tener una orientación neoliberal, permite en su contenido, la introducción de semillas transgénicas en el país, que fueron vetadas claramente por el presidente Chávez en el 2008, mediante un exhorto que realizó ante la Asamblea Nacional.
Adicionalmente a ese error de origen en esta ley, se perfilan en ella, una serie de medidas punitivas, para aquellos agricultores que utilicen semillas no certificadas.

El parecido con lo que está ocurriendo en México , en Colombia y en Paraguay, donde las semillas originarias, las llamadas semillas campesinas, están prácticamente prohibidas y sancionado su uso, es muy grande y la modificación de esta Ley, que fue aprobada en el año 2002, en una situación de alta inestabilidad para el país, requiere de su revisión y discusión a fondo, no solamente en la Asamblea Nacional, sino, en todos los movimientos sociales, ya que su aplicación, tal cual está redactada, afecta el futuro del país.

Añade Ana Felicié: "...el aparato de propaganda de las transnacionales vende las semillas transgénicas como una semilla que va a producir mas, que va a resistir a todas las enfermedades y que va, además, a contribuir con la producción de alimentos a nivel mundial...eso es falso, primero, técnicamente falso, no producen mas, no son resistentes a plagas, no resisten sequías y duplican y quintuplican y aumentan todo el uso de insumos químicos...desde el punto de vista político esas semillas vienen amarradas a la dominación de todo el sistema alimentario porque tienen patente, esas semillas están privatizadas y las dueñas de esas semillas son las corporaciones..."

Concluye Felicié: "... la Revolución Transgénica es una segunda fase de esa Revolución Verde...en Venezuela hay actores que promueven y están articulados con todos estos intereses globales, que para el caso venezolano son: Fedeagro, Oriagro e Industrias Polar, que en Colombia tienen un convenio directo con Monsanto, para producir harina de maíz con maíz transgénico, que se produce en El Meta colombiano, y que eso está públicamente expuesto en el diario El Tiempo, como un logro de esta empresa agroindustrial, monopolio agroindustrial... "


FUENTES:  http://www.aporrea.org/desalambrar/n236307.html

Dirigente campesino es asesinado en Paraguay

Jueves 19 de Septiembre de 2013, 08:38 am

La policía de Paraguay confirmó este jueves que un dirigente campesino fue asesinado en su vivienda, ubicada en el departamento militarizado de Concepción (noroeste). El hecho ocurrió la noche del martes.
Inocencio Sanabria, de 46 años, fue ultimada por dos individuos, supuestamente sicarios, que llegaron hasta su casa en la localidad de Arroyito, durante el ataque también hirieron de tres balazos a su hijo Lidio Sanabria, de 20 años, quien se encontraba en el lugar.
La víctima que era vecino de otro dirigente campesino que fue igualmente asesinado semanas atrás, fue reconocido por el Servicio de Paz y Justicia como líder de una organización local que se opone a la extensión sin control de plantaciones de soja.
La demanda de Sanabria pretendía evitar el desalojo de los labriegos dedicados a la agricultura familiar, con el avance de la propiedad latifundista para el cultivo extensivo de la soja.
Informaciones divulgadas por la emisora local, Radio Ñanduti, puntualizaron que los asesinos llegaron en una motocicleta al final de la tarde del martes y sin mediar palabra abrieron fuego contra Sanabria y su hijo, quien intento huir.
Sanabria falleció al momento, mientras que su hijo permanece en estado grave por los balazos recibidos en el abdomen, el brazo derecho y la pierna izquierda.
Marciano Jara, otro líder de los campesinos del área, comentó que la situación de inseguridad que viven los activistas campesinos en las poblaciones del norte del país es preocupante. Señaló como ejemplo los asesinatos de los líderes Vidal Vega y Benjamín Lezcano, asesinados por sicarios en sus viviendas.
 
FUENTES:       http://www.telesurtv.net/articulos/2013/09/19/dirigente-campesino-es-asesinado-en-paraguay-179.html                        
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"The Obama regime"



Atilio A. Boron

 
Es una práctica profundamente arraigada que los gobiernos opuestos a la dominación norteamericana sean rutinariamente caracterizados como “regímenes” por los grandes medios de comunicación del imperio, los intelectuales colonizados de la periferia y aquellos que el gran dramaturgo español Alfonso Sastre ha magistralmente calificado como “intelectuales bienpensantes.” La palabra “régimen” adquirió en la ciencia política una connotación profundamente negativa, misma que no estaba presente en su formulación original. Hasta mediados del siglo veinte se hablaba del “régimen feudal”, de un “régimen monárquico”, o de un “régimen democrático” para aludir al conjunto de leyes, instituciones y tradiciones políticas y culturales que caracterizaban a un sistema político. Pero con la Guerra Fría y, después, con la contrarrevolución neoconservadora, el vocablo mudó completamente su significado. En su uso actual la palabra es empleada para estigmatizar a gobiernos o estados que no se arrodillan ante los dictados de Washington, a los cuáles por eso mismo se los descalifica como autoritarios y, en no pocos casos, como sangrientas tiranías.

No obstante, una mirada sobria en relación a este asunto comprobaría la existencia de estados inocultablemente despóticos que, sin embargo, los voceros de la derecha y el imperialismo jamás calificarían como “regímenes”. En la coyuntura actual proliferan los analistas o periodistas (inclusive algunos “progres”, un tanto distraídos) que parecerían no tener mayor inconveniente en aceptar el uso del lenguaje establecido por el imperio. El gobierno sirio es el “régimen de Basher Al Assad”; y la misma descalificación se utiliza a la hora de hablar de los países bolivarianos. En Venezuela lo que hay es un “régimen chavista”; en Ecuador es el “régimen de Correa” y Bolivia se encuentra sometida a los caprichos del “régimen de Evo Morales.” El hecho de que en estos tres países se hayan desarrollado instituciones y formas de protagonismo popular y funcionamiento democrático superiores a las existentes en los Estados Unidos y la gran mayoría de los países del capitalismo desarrollado es olímpicamente ignorado. No son amigos de los Estados Unidos y, por lo tanto, su sistema político es un “régimen.”

El doble rasero que se aplica en estos casos queda en evidencia cuando se observa que las infames monarquías petroleras del golfo, mucho más despóticas y brutales que el “régimen” sirio jamás son estigmatizadas con la palabrita en cuestión. Se habla, por ejemplo, del gobierno de Abdullah bin Abdul Aziz pero nunca del “régimen” saudita, a pesar de que en este país no existe parlamento sino una mera “Asamblea Consultiva” cuyos miembros son designados por el monarca entre sus parientes y amigos; los partidos políticos están explícitamente prohibidos y el gobierno es ejercido por una dinastía que se perpetúa en el poder desde hace décadas. Exactamente lo mismo ocurre con Qatar pese a lo cual ni por asomo el New York Times o los medios hegemónicos de América Latina y el Caribe se les ocurre hablar del “régimen saudita” o el “régimen catarí.” Siria, en cambio, es un “régimen”, pese a que es un estado laico en el cual hasta hace poco tiempo convivieron diversas religiones, existen partidos políticos legalmente reconocidos y hay un congreso unicameral con representación de la oposición. Pero nadie le quita el sambenito de “régimen”. En otras palabras: un gobierno amigo, aliado o cliente de Estados Unidos, por más opresivo o violador de los derechos humanos que sea, nunca va a ser caracterizado como un “régimen” por el aparato de propaganda del sistema. En cambio, gobiernos como los de Irán, Cuba, Venezuela, Bolivia, Nicaragua, Ecuador y varios más son invariablemente caracterizados de esa manera.[1]

Para comprobar de modo aún más rotundo la tergiversación ideológica que subyace a estas caracterizaciones de los sistemas políticos basta con recordar la forma en que los publicistas de la derecha tipifican al gobierno de Estados Unidos, considerado como el “non plus ultra” de la realización democrática. Esto a pesar de que hace poco el ex presidente James Carter dijo que su país “no tiene una democracia que funcione.” Lo que hay, en realidad, es un estado policial, muy hábilmente disimulado, que ejerce una permanente e ilegal vigilancia sobre la propia ciudadanía y que lo más importante que ha hecho en los últimos treinta años ha sido permitir que el 1 % de la población se enriquezca como nunca antes, a costa del estancamiento en los ingresos percibidos por el 90 % de la población. En la misma línea crítica de la “democracia” estadounidense (en realidad, una cínica plutocracia) se encuentra la tesis del gran filósofo político Sheldon Wolin, quien ha caracterizado al régimen político imperante en su país como “un totalitarismo invertido”. Según este autor, “el totalitarismo invertido … es un fenómeno que …representa fundamentalmente la madurez política del poder corporativo y la desmovilización política de la ciudadanía.” [2] En otras palabras, la consolidación de la dominación burguesa en manos de los grandes oligopolios y la desactivación política de las masas, estimulando la apatía política, el abandono de –y el desdén por- la vida pública y la fuga privatista hacia un consumismo desorbitado sólo sostenido por un aún más desenfrenado endeudamiento. El resultado: un “régimen” totalitario de nuevo tipo. Una peculiar “democracia”, en suma, sin ciudadanos ni instituciones, y en la cual el abrumador peso del “establishment” vacía de todo contenido al discurso y a las instituciones de la democracia, convertidas por eso mismo en una mueca sin gusto y sin gracia y absolutamente incapaces de garantizar la soberanía popular. O de hacer realidad la vieja fórmula de Abraham Lincoln cuando definió a la democracia como “gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo.”

Producto de esta gigantesca operación de falsificación del lenguaje, el estado norteamericano es concebido como una “administración”, es decir, una organización que en función de reglas y normas claramente establecidas gestiona la cosa pública con transparencia, imparcialidad y apego al mandato de la ley. En realidad, tal como lo asegura Noam Chomsky, nada de ello es verdad. Estados Unidos es un “estado canalla”, que viola como ningún otro la legalidad internacional y lo mismo hace con algunas de los más importantes derechos y leyes del país. Así lo demuestran, para el caso doméstico, las revelaciones sobre el espionaje que la NSA y otras agencias han venido haciendo en contra del propio pueblo de Estados Unidos, para no hablar de atropellos aún peores como los que se producen a diario en la infame cárcel de Guantánamo o la persistente lacra del racismo. (3) Propongo, por lo tanto, que abramos un nuevo frente de lucha ideológica y que de ahora en más comencemos a hablar del “régimen de Obama”, o el “régimen de la Casa Blanca” cada vez que tengamos que referirnos al gobierno de Estados Unidos. Será un acto de estricta justicia, que además mejorará nuestra capacidad de análisis y contribuirá a higienizar el lenguaje de la política, ensuciado y bastardeado por la industria cultural del imperio y su inagotable fábrica de mentiras.

- Dr. Atilio A. Boron es Director del Programa Latinoamericano de Educación a Distancia en Ciencias Sociales (PLED)

[1] Conviene recordar que esta dualidad de criterios morales tiene una larga historia en Estados Unidos. Es célebre la anécdota que narra la respuesta del presidente Franklin D. Roosevelt ante algunos miembros del partido demócrata horrorizados por las brutales políticas represivas de Anastasio Somoza en Nicaragua. FDR se limitó a escucharlos y decirles: “sí, es un hijo de puta. Pero es ‘nuestro’ hijo de puta.” Lo mismo podría decirse de los monarcas de Saudiarabia y Qatar, entre otros. Ocurre que Basher Al Assad no es su hijo de puta. De ahí la caracterización como “régimen” de su gobierno.

[2] Cf. Su Democracia Sociedad Anónima (Buenos Aires: Katz Editores, 2008) p. 3.

[3] Para un examen de la sistemática violación de los derechos humanos por parte del gobierno de Estados Unidos, o del “régimen” norteamericano, ver: Atilio A. Boron y Andrea Vlahusic, "El lado oscuro del imperio. La violación de los derechos humanos por Estados Unidos" (Buenos Aires: Ediciones Luxemburg, 2009)

ALAI AMLATINA, 18/09/2013.
URL de este artículo: http://www.alainet.org/active/67460

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Dragado de rio Paraguay




 Licencia Ambiental Cómplice de Otro Catástrofe Anunciada


El proyecto del dragado del rio Paraguay – Paraná terminara en un progreso pasajero con un mercado cada vez más colapsado y los ríos sin agua. La voracidad del gran capital con su lógica de economía extractivista sigue imponiendo un modelo insostenible neoliberal, subestiman a la naturaleza su capacidad compleja, espiritual que al final seguirá sorprendiendo tardíamente a cualquier  perspectiva fragmentaria, lineal, técnisista y determinista, que justifican sus modificaciones, perturbaciones y crimen al ambiente netamente desde el ansia del capital con el fin del consumo ilimitado, insostenible dirigido por un mercado global dejando graves deudas sociales y ambientales.

Antes de cualquier licencia ambiental que es solo una falsa herramienta antidemocrática que utiliza para la dominación al interés de grupos económicos, la conciencia ambiental y compromiso social de la mayoría deberían predominar en este momento histórico donde la especie humana y el planeta están en peligro.

El proyecto de dragado del rio Paraguay y Paraná conforme al decreto del Poder Ejecutivo obtuvieron la licencia ambiental para el efecto,  según informó la ministra de la Secretaria del Ambiente (Seam), María Cristina Palarea este permiso está basado en dos estudios de impacto ambiental que se hicieron en años anteriores, según Palarea  la primera investigación es un estudio realizado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en el año 1997, y el otro, un estudio complementario del Consorcio de Integración Hidroviaria, hecho en el año 2004, cabe destacar que estos estudios sus argumentaciones está centrada en la relación combustible por Km, por tonelada en un transporte fluvial, comparando de lo favorable en lo económico y ambiental que un transporte terrestre.

Los informes técnicos actuales obviaron totalmente la participación de la ciudadanía, sin ánimo de descalificar el proyecto los daños a corto, mediano y largo plazo son  tales como la desecación del Pantanal y esteros Chaqueños, inundación de ciudades costeras, contaminación producida por la remoción de sedimentos, sumados a la pérdida de biodiversidad y productividad costera por el aumento de la velocidad de las aguas debido a las rectificaciones de los cursos naturales de los ríos, los sedimentos del Paraná y Paraguay se aumentara con la contaminación con agroquímicos, pesticidas, metales pesados, órgano clorados, hidrocarburos, sedimentos que se transportaran por esta vía, esto traerá problema de carácter sociales por ende se intenta ejecutar con un silencio cómplice de diferentes actores.

El fin de este proyecto está prevista la formación de un centro de integración interoceánico de toda América del Sur, a través del Canal de Panamá es decir el proyecto de libre mercado impulsado por los EE UU y algunos países de Europa. Los corredores bioceánicos ya en marcha, permiten el pasaje del Atlántico al Pacífico, por los Andes, llegando hasta la costa de Chile. De allí siempre por mar, se alcanzan los países de la Comunidad Andina, en el Noroeste de América del Sur. La integración más amplia se haría con Panamá, que ya ingresó en el Consorcio del Corredor del Atlántico, es la nueva reestructuración del proyecto neoliberal que en la alianza del pacifico impulsan sus bases con  estos mega proyecto para las transnacionales del agronegocio, minería, entre otros.

Las naturaleza nos hablan y nadie lo escuchan

Del Rosario Ignacio Denis Es Ingeniero Agroecologico graduado en el Instituto Latinoamericano de Agroecologia IALA Paulo Freire.


PUBLICADO EN : http://www.rebelion.org/noticia.php?id=174195
Notas:

http://www.abc.com.py/edicion-impresa/economia/gobierno-y-sector-privado-invertiran-us-80-millones-para-dragar-el-rio-paraguay-450141.html
http://www.abc.com.py/edicion-impresa/economia/empezaron-inconvenientes-por-el-estiaje-http://www.diarionorte.com/article/95420/frenaron-el-dragado-del-rio-paraguay-por-falta-del-estudio-de-impacto-ambientalde-temporada-450144.html
http://ayvuguasu.blogspot.com/2013/05/federico-franco-un-buen-complice-para.html
http://ayvuguasu.blogspot.com/

martes, 17 de septiembre de 2013

Patria grande y sojera

La patria grande sojera está conformada por Brasil, Argentina, Paraguay, Bolivia y Uruguay. Los cinco países cuentan con 47 millones de hectáreas con soja transgénica, pilar del modelo de un modelo más amplio: los agronegocios, con alto consumo de agroquímicos y en el cual las principales beneficiarias son empresas transnacionales del agro.
Este modelo, con mayor incidencia del capital concentrado y consecuencias sociales y ambientales, se ejecuta en momentos donde la región tiene gobiernos autodenominados de “izquierda” o “progresistas”.’
La soja abarca:
  • El 66% de la tierra cultivada de Paraguay.
  • El 59% de Argentina.
  • El 35% de la tierra cultivada de Brasil.
  • El 30% de Uruguay.
  • El 24% de Bolivia.
  • Entre los cinco países, el 44% de la tierra cultivada tiene un sólo cultivo: soja.
Agricultura industrial
La historia de la soja en la región se remonta a más de cien años atrás. Sin embargo, ha sido en los últimos 40 años, y particularmente en los últimos 20, que ha experimentado una rápida transformación y expansión a través de un modelo de agricultura industrializada”, explica la investigación Producción de soja en las Américas: actualización sobre el uso de tierras y pesticidas, producido por la reconocida Fundación Centro para la Bioseguridad de Noruega, de reciente publicación. Allí se aborda por primera vez en clave geopolítica la sojización como problemática regional.
El trabajo analiza en detalle la situación de Argentina, Paraguay, Brasil, Uruguay y Bolivia. Y encuentra similitudes: la soja transgénica avanzó en todos los países, implicó el avance sobre nuevos territorios (desmontes mediante), hubo retroceso de otros cultivos, incrementó notablemente el uso de agrotóxicos y los cinco países han puesto amplios sectores de su territorio a disposición de las necesidades de Europa y Asia. Algunos datos:
  • Desde 1996, cuando se aprobó la soja transgénica en Argentina, el área sembrada aumentó en 25 millones de hectáreas en 14 años.
  • Brasil y Argentina son los alumnos más aplicados del modelo de agronegocios. Concentran el 90% de la superficie de soja de la región: 23 millones de hectáreas en Brasil, 19 millones en Argentina.
  • “En el 2009, Brasil, Argentina y Paraguay registraron los mayores índices nacionales de incremento de la superficie sembrada con este cultivo”, precisa la investigación, y detalla:
  • En 2010, los cinco países sembraron 47 millones de hectáreas con soja. De este total, Brasil representó el 50%, Argentina el 40%, Paraguay el 6, Bolivia y Uruguay el 2, respectivamente.
  • El 36% de la tierra arable de Brasil, el 59 de Argentina y el 66 de Paraguay estuvieron ocupadas con soja.
  • “La etapa de crecimiento acelerado se inició con las aprobaciones de variedades de soja genéticamente modificada para producción comercial”, afirma el trabajo y fija la fecha en 1996, cuando en Argentina se aprobó (sin estudios del Estado nacional) la soja transgénica.
Consecuencias:
  • En 1991, en Argentina se sembraron 5 millones de hectáreas son soja. En 2010, fueron 19 millones de hectáreas.
  • En el mismo periodo, Bolivia pasó de 190 mil hectáreas a 920 mil.
  • Brasil pasó de 9,6 millones de hectáreas a 23 millones.
  • Paraguay de 550 mil a 2,7 millones.
  • Uruguay de 20 mil hectáreas a 860 mil.
  • Entre los cinco países, se pasó de 15 millones de hectáreas a 47 millones.
Al aumentar el área sembrada, también se aumentó el volumen de la cosecha. En 2009, la producción total del Cono Sur fue de 116 millones de toneladas, de las cuales 57 y 52 millones fueron cosechadas en Brasil y Argentina, respectivamente. Estos volúmenes de producción posicionaron a Brasil como el segundo y Argentina como el tercer productor de soja a nivel mundial. En el 2010, ambos países aumentaron su producción: 68 millones en Brasil y 50 millones en Argentina.
Menos bosques
El Centro para la Bioseguridad de Noruega precisa que:
  • En 1991 Argentina contaba con 34,5 millones de bosques. Y en 2009 se había reducido a 29,6. Una disminución del 14%.
  • En Bolivia disminuyó un 8%: de 62 a 57 millones.
  • Brasil bajó un 9%: de 571 a 521 millones de hectáreas.
  • Paraguay, un 15%: de 21 a 17 millones.
En base a datos de la Dirección de Bosques Nativos de la Secretaría de Medio Ambiente de la Nación, se establece que en Argentina, entre 2003 y 2004, 550 mil hectáreas de bosque fueron reemplazadas por soja en las provincias de Chaco, Formosa, Salta, Santiago del Estero y Tucumán. “Mientras el área cultivada con soja incrementa rápidamente, las zonas de bosque se reducen”, resume el informe.
En nuestro territorio y en 1991 el área de bosque era casi 7 veces mayor que la cultivada con soja. Antes de la fiebre del monocultivo la relación era la siguiente: por cada hectárea de soja, existían casi 7 hectáreas de bosque. En 1996, el año de aprobación de la soja transgénica, la relación bosque-soja descendió a 4,96, y en el 2009, a 1,62.
Retroceso de cultivos
A medida que aumenta la superficie sembrada con soja, además de los bosques, disminuyen otros cultivos:
  • El área sembrada con soja en Brasil se incrementó en un 67% entre 2001 y 2010, mientras que el maíz se incrementó sólo un 4%.
  • En Bolivia, el área total cultivada con maíz se redujo en un tres por ciento en tanto la soja se incrementó en un 50%.
  • En Paraguay, durante el mismo período, el cultivo de yuca disminuyó en un 27% y el de soja se incrementó en 99%.
“El caso más dramático se ha registrado en Uruguay, donde el girasol se redujo en 72% mientras que la soja incrementó 70 veces del 2001 al 2010”, alerta la investigación. En Uruguay, en la última década, las pasturas destinadas a la producción de ganado lechero se han reducido en un 15% (150 mil hectáreas), mientras que las pasturas para la producción de ganado de carne se han reducido en un 30%. “Los principales países productores de soja en el Cono Sur han reducido su suministro local de alimentos desde 1996”, afirma la organización noruega.
Pocas manos
La mayor parte de la producción de soja en el Cono Sur se practica en predios mayores a 500 hectáreas.
  • En 2006 en Brasil, el 5% de los productores de soja concentraron el 59% del total del área sembrada con este cultivo.
  • En Bolivia, en la temporada 2009/10, el 2% de los productores ocuparon el 52% del total de la superficie con soja.
“Este proceso de concentración de tierras en pocos propietarios ha ido acentuándose. En consecuencia, un número cada vez menor de productores manejan superficies cada vez más extensas, llegando a unidades de manejo hasta de 2.500 a 5.000 hectáreas en Argentina, Brasil y Paraguay”, señala la investigación.
El informe ratifica lo que organizaciones campesinas y numerosos investigadores alertan desde hace una década: la producción de soja y concentración de tierras van de la mano. Y obedece a un círculo vicioso: la mayor parte de la producción proviene de sistemas agrícolas altamente industrializados (semillas transgénicas, agroquímicos, maquinarias). La intensa industrialización de la producción implica el incremento de la capacidad de inversión de los productores, lo que deriva en la paulatina marginalización de los agricultores de pequeña escala o con reducida capacidad de inversión.
  • En Paraguay, en el 2005, el 4% de los productores de soja manejaron el 60% del total de la superficie con este cultivo.
  • En Brasil, en el 2006, el 5% de los productores de soja manejaron el 59% del total del área dedicada a ese cultivo.
  • En Bolivia, durante la temporada 2009/10, el 2% de los productores de soja controlaron el 52% de la superficie de producción.
  • En Argentina, en el 2010, más del 50 % de la producción de soja estuvo controlada por el 3% del total de productores, a través de extensiones de más de 5.000 hectáreas.
  • En Uruguay, en 2010, el 26% de productores controló el 85% del total de tierras con soja. En ese mismo año, el 1% del total de los productores tuvieron a su cargo el 35% de la superficie cultivada con soja.
Más veneno
La amplia adopción de la soja transgénica y la implementación de la siembra directa son las principales causas del aumento geométrico del uso de agroquímicos, en particular del glifosato. Otro factor es la aparición de malezas resistentes al herbicida, lo que provoca el aumento del uso de otros agrotóxicos complementarios y más tóxicos (24D y paraquat). “El herbicida paraquat ha sido prohibido en Europa, pero su importación y aplicación en el Cono Sur va en ascenso”, denuncia la investigación.
El paraquat es el ingrediente activo de uno de los herbicidas más utilizados: gramoxone, desarrollado por la compañía suiza Syngenta. “Estudios toxicológicos han vinculado al paraquat con desórdenes neurológicos (por ejemplo, la enfermedad de Parkinson) y reproductivos. Por esta razón, en el 2003, paraquat fue prohibido en trece países de la Unión Europea”, afirma el trabajo y recuerda que, finalmente fue prohibido en 2007 en toda la UE.
  • En Argentina, en el 2010, se utilizaron 1,2 millones de litros.
  • En el Bolivia, en 2008, 1,7 millones de litros.
  • En Brasil, sólo en los cinco mayores Estados productores de soja se usaron 3,3 millones de litros de paraquat durante 2009.
Geopolítica
La investigación resalta que la producción masiva de soja en el Cono Sur es “ampliamente influenciada por la globalización de la economía”, ya que la demanda se origina “en regiones geográficamente distantes”: Europa y China. ¿Cuál es el destino de esa soja que azota los suelos latinoamericanos? Alimento animal y materia prima de agrocombustibles. Concluye este informe: “La demanda de soja en Europa impacta la dinámica del uso de tierras y pesticidas en América del Sur”. Y detalla las implicancias socioeconómicas directas: “Las necesidades locales (por ejemplo, la demanda de productos no destinados a la exportación) pierden su relevancia en la dinámica productiva. Un ejemplo claro es el uso de insumos peligrosos (paraquat) o tecnologías riesgosas (la producción de soja transgénica) en los países productores del Cono Sur, cuando paralelamente éstos mismos insumos y tecnologías están prohibidos en las regiones donde se origina la demanda (Europa). Existen estándares diferenciados de protección ambiental y salud pública entre los lugares donde surge la demanda y donde se producen commodities”, asegura.
Corporaciones
El modelo de agronegocios, del cual la soja es sólo su cara más visible, se caracteriza por el control que ejercen las grandes transnacionales del agro. Una situación emblemática se evidencia en el mercado de semillas: “En la primera mitad del siglo XX las semillas estaban indiscutiblemente en manos de los agricultores y en el sector público. En las décadas posteriores, las monopolizan los gigantes genéticos: el poder corporativo. Y así marcan la frontera final en la mercantilización de la vida”.
Veamos cómo:
  • El mercado de semillas patentadas representa el 82% del mercado de semillas comerciales en todo el mundo.
  • En 2007, el mercado global de semillas patentadas comerciales era de 22.000 millones de dólares.
“Las diez principales compañías obtienen 14.785 millones de dólares, el 67% del mercado mundial de semillas patentadas”, precisa. Las principales empresas de semillas son Takii (Japón), DLF-Trifolium (Dinamarca), Sakata (Japón), Bayer Crop Science (Alemania), KWS AG (Alemania), Land O’ Lakes (Estados Unidos), Groupe Limagrain (Francia), Syngenta (Suiza), DuPont (Estados Unidos) y Monsanto (Estados Unidos).
“En menos de tres décadas un puñado de corporaciones multinacionales ha creado un rápido y feroz cerco corporativo en torno al primer eslabón de la cadena alimentaria”, explica el Grupo ETC y detalla que Monsanto controla el 23% del mercado mundial de semillas patentadas. “Las semillas y rasgos biotecnológicos de Monsanto (que incluyen las cedidas bajo licencia a otras compañías) representan el 87% del área total mundial dedicada a semillas manipuladas genéticamente en 2007”, detalla la investigación del Grupo ETC.
El modelo
El 15 de junio pasado, en un almuerzo en la sede del Consejo de las Américas y frente a las mayores empresas estadounidenses, la presidente Cristina Fernández de Kirchner relató:
“Hace unos instantes estuve con Monsanto, que nos anunciaba una inversión muy importante en materia de maíz (…) Y además estaban muy contentos porque Argentina hoy está, digamos, a la vanguardia en materia de eventos biotecnológicos. Aquí tengo, y esto la verdad que se los quiero mostrar porque estoy muy orgullosa, el prospecto de Monsanto. Vieron que cuando hacen prospecto es porque ya está hecha la inversión, sino no te hacen prospecto. Así que una inversión muy importante en Malvinas Argentinas, en Córdoba, en materia de maíz con una nueva, digamos, semilla de carácter transgénico, que se llama Intacta”.
Esa misma semana se desarrollaba en Córdoba el primer juicio penal por fumigaciones con agrotóxicos. Luego de diez años de lucha, la organización Madres de Ituzaingó Anexo (mujeres organizadas luego de que sus hijos y vecinas enfermaran) llevó hasta tribunales a dos productores sojeros y un aerofumigador.
La Presidenta explicó que el anuncio de Monsanto ayudaría a la concreción del Plan Estratégico Agroalimentario (PEA), un programa detallado de metas gestado por el gobierno nacional, las provincias, empresas y académicos que se fija como objetivo, entre otros puntos, aumentar un 60% la producción granaria: pasar de las 100 millones de toneladas (la mitad es soja) a 160 millones para 2020. Lo que implicará avanzar sobre nuevos territorios, hoy en manos de campesinos y pueblos originarios.
El miércoles 27 de junio, desde San Luis y por cadena nacional, la Presidenta dio un paso más:
“Yo sueño con que en mi Patagonia, que es una estepa, también podamos hacer producción intensiva de follaje de maíz (…) Sabemos que vamos a producir también un maíz con una variedad transgénica que nos va a permitir, precisamente en ese lugar, constituir una las zonas donde podamos extender toda la frontera agropecuaria y la ciencia y la tecnología”.
El informe:
La investigación “Producción de soja en las Américas: actualización sobre el uso de tierras y pesticidas” fue coordinado por la investigadora Georgina Catacora Vargas, del Centro para la Bioseguridad de Noruega, espacio dedicado a la investigación y la docencia en la tecnología genética y sus consecuencias en el ambiente y la salud. El relevamiento y procesamiento de información llevó seis meses de trabajo de investigadores y periodistas de Uruguay, Argentina, Brasil, Paraguay y Bolivia (este redactor fue la contraparte argentina de la publicación). De 50 carillas, repleto de estadísticas y gráficos, aborda una realidad muy conocida en cada uno de los cinco países, pero pocas veces tratado como fenómeno regional. Fechado en enero de 2012, fue difundido públicamente el 6 de agosto de 2012.

FUENTES:  www.ecoportal.net 
http://lavaca.org

Argentina:Inicia Curso de Formación Política para Militantes de Base Triple Frontera - Carlos Luna

b_350_0_16777215_00___images_stories_box_banner-portrait-es.jpgLas Organizaciones de Argentina, Brasil y Paraguay, miembros de la Cloc y la Vía Campesina dan por comenzado el Curso para militante de base de Formación política en la Triple Frontera; que se realizará en la Cotrum -Misiones, miembro del MNCI (Movimiento Nacional Campesino Indígena).
La triple frontera es un territorio latinoamericano, donde se hace evidente la intencionalidad de exterminio y saqueo de los bienes naturales por parte del capital internacional, viene en busca de más agua, de más selva, de más monte, de más tierra, de más energía; ante estos las organizaciones campesinas, indígenas, los movimientos, el pueblo guaraní tenemos el compromiso de luchar para conservar nuestra cultura, nuestra memoria histórica, nuestras prácticas productivas ancestrales y agroecológicas.
En este encuentro fortaleceremos los lazos y alianzas políticas estratégicas de las organizaciones de la CLOC – VC de la Triple Frontera.
Durante estos días tendremos tres momentos de análisis, debate y reflexión colectiva:
- Análisis de coyuntura local, nacional y latinoamericana. Situación geopolítica en la triple frontera. Contexto histórico y actualidad.
- Vivencia en las comunidades de Caburei - Andresito, San Pedro, Irigoyen, San Antonio MNCI - COTRUM. Conocimiento y profundización de cómo enfrentamos los desafíos de lucha desde lo cotidiano.
- Desafíos de los movimientos y organizaciones del campo en la Triple Frontera ante la ofensiva del capital.
Estarán participando de este encuentro las siguientes organizaciones y movimientos: MST (Movimiento Sin Tierra), MPA (Movimientos de los Pequeños Agricultores), MNCI (Movimiento Nacional Campesino Indígena), MOCASE VC, COTRUM, MCC, UST,RED PUNA, MOVIMIENTO EN BUENOS AIRES, ENCUENTRO CALCHAQUI, PALMA SOLA, MESA DEL NORTE NEUQUINO, MCP (Movimiento Campesino de Paraguay).
Que en este curso podamos descubrir lo más hermoso y bello que cada compañero y compañera tiene guardado en su corazón para transmitirnos : la fe , la esperanza y el amor ; la fe que nuestro enemigo por más poderoso que sea nunca nos va a vencer, la esperanza de conseguir todo lo que necesitamos para el buen vivir; el amor que nos une para festejar las victorias conseguidas y que a lo ancho de nuestro país y a lo largo del continente americano, podamos darnos las manos y abrazarnos como hermanos.

Juan Dos Santo MNCI – COTRUM
CONTRA EL SAQUEO DEL CAPITAL Y EL IMPERIO,
AMERICA LUCHA!


 Publicado el Martes, 17 Septiembre 2013 22:57 


Fuentes: http://www.viacampesina.org/es/index.php/37-noticias-de-las-regiones/1888-argentina-inicia-curso-de-formacion-politica-para-militantes-de-base-triple-frontera-carlos-luna1

Colombia: Declaración política, Cumbre Nacional Agraria, Campesina y Popular


b_350_0_16777215_00___images_cumbre.jpgCon el impulso del reciente Paro Nacional Agrario y Popular donde nos movilizamos millones de personas a lo largo y ancho del país, hoy nos reunimos para lanzar la Cumbre Nacional Agraria, Campesina y Popular. Nos encontramos miles de hombres y mujeres, líderes de diversos sectores populares, para compartir reflexiones sobre los logros de la reciente movilización y para contribuir a la definición de las rutas de encuentro para avanzar en la unidad del movimiento popular colombiano.  
El Paro Nacional Agrario y Popular ha sido un avance para el movimiento social colombiano, en especial para los sectores campesinos, indígenas y afros. El Paro representa la movilización más importante y contundente de los últimos años en el país. Podemos decir con orgullo que por primera vez en mucho tiempo, las campesinas y los campesinos logramos mostrarle a la sociedad colombiana nuestro poder de convocatoria para defender nuestra dignidad y nuestros derechos. Durante 24 días nos hemos movilizado en veintidós (22) departamentos del territorio nacional, para expresar nuestra inconformidad por las políticas de despojo, y desigualdad que se han lanzado contra los más humildes. A la vez, hemos puesto en discusión democrática una serie de exigencias, propuestas y soluciones, recogidas en diversos pliegos que recogen nuestros planteamientos.
Como el país y el mundo bien lo saben, la respuesta del gobierno a nuestras movilizaciones y planteamientos ha consistido en el excesivo uso de la fuerza contra civiles desarmados. Frente a nuestros pliegos y justas demandas, el gobierno respondió con la detención de nuestros líderes,  con la militarización de los campos y las calles, y dándole un tratamiento de guerra a la justa protesta social. La represión gubernamental deja un saldo desolador, que incluye la pérdida de 12 vidas humanas, 4 personas desaparecidas, 660 casos  de  violaciones a los derechos humanos individuales y colectivos en  todo el país, 262  detenciones arbitrarias, 485 personas heridas, 21 personas heridas con arma de fuego, 52 casos de hostigamientos y amenazas contra los manifestantes y líderes sociales y 51 casos de ataques indiscriminados a la población civil  en diferentes departamentos del país.
El Paro Nacional Agrario y Popular es una respuesta a la crisis del campo y del país en general generada por políticas que han empobrecido en especial a la población rural. Los gobiernos de turno han impulsado un modelo económico diseñado para favorecer a terratenientes, ganaderos y empresas transnacionales, desconociendo a las grandes mayorías campesinas, indígenas y afro. Se han impulsado acuerdos de libre comercio que han facilitado la importación de productos subsidiados que han quebrado a los pequeños productores colombianos. Se ha puesto en marcha una política de impulso a la gran minería transnacional que ha despojado a comunidades, que ha golpeado a los pequeños mineros, que ha acaparado el agua en las regiones y ha contaminado nuestros territorios. Como si fuera poco, el gobierno persigue a los cultivadores que guardan sus propias semillas para su producción, amenazando gravemente la soberanía y autonomía alimentaria nacional, y favoreciendo a los grandes monopolios globales que controlan las semillas y los insumos. 
Nuestras propuestas han sido claras. Seguimos insistiendo en avanzar hacia una política de reforma agraria integral que reconozca los territorios colectivos  indígenas y afro, que dote de la tierra y territorialidad necesaria al campesinado, y que desmonte los grandes latifundios que han concentrado la mayor parte de la tierra cultivable. También planteamos la derogatoria de las leyes que han incentivado el despojo, que han legalizado los robos de tierras, el desplazamiento, la apropiación indebida de baldíos y los títulos  de tierras falsos auspiciados por notarios espurios. En lo inmediato, para buscar la salida a la crisis agraria,  insistimos en la necesidad urgente de implementar medidas y acciones frente a la crisis de la producción agropecuaria, que incluyan el desmonte de las políticas de libre comercio, la anulación de los Tratados internacionales que afecten a los productores nacionales y el avance hacia una integración justa y solidaria entre los pueblos de América Latina y el mundo.
En ese marco, nuestros procesos han redactado pliegos que recogen nuestras propuestas  para el campo colombiano. Exigimos tierras para los pueblos que las trabajan y las cuidan, el acceso a la propiedad y tenencia de la tierra, reconocimiento al territorio y la territorialidad campesina. Lo anterior solo se lograra con la  adjudicación y dotación de tierras a los campesinos, indígenas y afrocolombianos. La compra directa de tierras en cantidad suficiente y de buena calidad y la titulación inmediata de las tierras baldías que ocupan los campesinos, que cumplen los requisitos para ser adjudicatarios. También exigimos que se declaren nulas las compras masivas de tierras que han hecho empresas nacionales y extranjeras violando la ley 160 de 1994. Detener la política de extranjerización de tierras y Detener la reformulación del tamaño de la Unidad Agrícola Familiar (UAF), y en todo caso no disminuir la extensión que actualmente está definida.
Exigimos   que   el   Estado   fije   precios   de   sustentación   para   la   producción   campesina,  que se garantice una remuneración efectiva a los productores, así como precios accesibles para los consumidores. Exigimos la reducción de los precios de los combustibles, de los precios de fertilizantes, insecticidas, abonos y demás insumos agropecuarios.
En materia de minería, nuestros pliegos rechazan la gran minería transnacional, promueven consultas populares para la definición de proyectos mineros, y la participación de los pequeños mineros en la formulación de la política agraria. También se plantean condiciones para la discusión pública de una ley marco de hidrocarburos que reoriente el manejo de la política petrolera para el bienestar y la soberanía nacional, y no para el lucro de las grandes empresas.
Exigimos una política de sustitución autónoma y concertada de cultivos de uso ilícito. Exigimos que se detengan las fumigaciones y la erradicación manual sobre los territorios, e insistimos que no se debe perseguir ni criminalizar al campesino cultivador, campesino que no debe ser tratado como delincuente, sino como víctima de los desaciertos de la política del Estado. 
Luchamos por el reconocimiento político del campesinado. Exigimos que se adopten medidas y se cumplan las garantías reales para el ejercicio de los derechos políticos de la población rural, la inversión social en la población rural y urbana en educación, salud, vivienda, servicios públicos y vías. Creemos que la consulta previa también debe ser un derecho para el campesinado colombiano.
Las organizaciones, comunidades, pueblos, mujeres y hombres participantes de la Cumbre Nacional Agraria, Campesina y Popular, rechazamos el Pacto Agrario impulsado por el gobierno de Santos. Consideramos que es la reedición del nefasto Pacto del Chicoral que agrupó a los terratenientes para detener una posible reforma agraria. La gran diferencia radica en que hoy los grandes propietarios e inversionistas del campo quieren aliarse con los pequeños productores para apropiarse de su trabajo y de su sudor. Por esa razón desconocemos al nuevo Ministro de Agricultura, representante de un modelo de agronegocios que ha sido agente de contaminación ambiental, despojo, persecución al movimiento sindical y desmejoramiento de las condiciones laborales de los trabajadores. No creemos que sea la persona adecuada para impulsar la política agraria que necesita el país. Seguiremos construyendo nuestros pliegos, mandatos y planes de vida como camino a la defensa del campo y sus habitantes más humildes.              
Hoy es el momento de que se consoliden propuestas desde los distintos sectores de la sociedad, pero en concreto que el campesinado, los afrodescendientes y por supuesto los indígenas, desde sus vivencias construyan espacios y soluciones a sus problemas, es el momento en que puedan opinar y decidir sobre su futuro. Hoy nuevamente debemos estar al frente de nuestros problemas, y asumirlos con la valentía y compromiso que nos da este momento histórico.
Es necesario avanzar en la construcción de la cumbre agraria y popular teniendo en cuenta que la movilizacion no es algo que haya terminado, es un proceso que esta en curso, como determinante del ejercicio de soberanía popular, que siente las bases para el camino de construcción colectiva, que contribuya a la UNIDAD en la acción de las diversas organizaciones que confluimos en este espacio
Por lo tanto, buscamos construir el proceso de resistencia y movilización social para recoger y articular los acumulados de lucha, anhelos y clamor, de transformación social del pueblo colombiano, para traducirlos en una propuesta alternativa. Así también buscamos elaborar a partir de políticas democráticas y populares formuladas en mandatos o leyes, que sienten las bases de construcción de un nuevo pacto social por la paz y la vida digna, que recojan los deseos, sueños y anhelos de paz con justicia social de las colombianas y colombianos de a pie, de la cuadra, el barrio, el pueblo, municipio, vereda, corregimiento, región, gremio, convite, sector y/o proceso organizativo.
Es por eso que hacemos un llamado a todos los campesinos y campesinas, indígenas y afro descendientes de Colombia, organizaciones agrarias y populares, como también al conjunto de la población colombiana, a que nos juntemos en la cumbre agraria y popular a realizarse en el mes de octubre de 2013 en Bogotá con la participación masiva de los diversos sectores populares y sociales, que permitan construir las propuestas, soluciones que darán respuesta al conflicto agrario y social que vivimos. Invitamos a construir nuestra iniciativa de Paz con Justicia Social.


Cooperación entre campesinos de Brasil y Mozambique

b_350_0_16777215_00___images_unac.jpgEn el marco de la cooperación Sur-Sur, el Movimiento de Pequeños Agricultores, MPA y la Unión Nacional de Campesinos, UNAC de Mozambique inician el segundo año de intercambio de conocimientos para el fortalecimento de la Soberanía Alimentaria a partir del rescate, multiplicación, mejoramiento y conservación de semillas campesinas.
Segundo Gilberto Afonso Schneider, miembro da coordinación nacional del MPA y técnico responsable del intercambio, y  de la continuidad de los trabajos junto a las asociaciones  de campesinos coordinada por la UCAM – Unión de Cooperativas Agrícolas de Marracuene, miembro de la UNAC,  señaló que es muy positivo el desarrollo  del proyecto y del equipo de la UCAM/ UNAC, que tienemucha aceptación entre los campesinos. Eso es  fruto del gran éxito alcanzado durante los trabajos del año pasado, afirma Gilberto.
Las actividades iniciaron la semana pasada con la Conferencia de Tierra  y Semillas en la región Sur de Mozambique, donde participaron campesinas y campesinos de 4 provincias, organizaciones aliadas de la UNAC  y los  Gobiernos Provinciales de Marracuene sede del evento.
Durante la conferencia que debatió varios temas  ligados con el acceso a  la tierra y  las semillas, se resaltó el intercambio que esta siendo realizado entre el MPA y  la UNAC. Durante su exposición, Gilberto destaco  la importancia de las semillas nativas para la promoción de la soberanía alimentaria, pues ellas son adaptadas al clima de cada región y a la cultura alimentaria del pueblo. Preservar las semillas criollas mantienen viva la historia  y la cultura de nuestros antepasados,  y fortalecer y dar autonomía a los campesinos para decidir sobre lo que producen o que consumen, concluyó Gilberto.

En el cierre de su exposición,  Gilberto entrego al presidente de la  UNAC, Augusto Mafico, um ejemplar de la publicación donde se describe los acúmulos conquistados el en  primer año de intercambio. Esta cartilla será distribuida a los campesinos y técnicos como subsidio para  la continuidad del trabajo.

Fuentes: http://www.viacampesina.org/es/index.php/temas-principales-mainmenu-27/biodiversidad-y-recursos-gencos-mainmenu-37/1889-cooperacion-entre-campesinos-de-brasil-y-mozambique