Una
tragedia el solo imaginarla pero es una realidad y Guatemala está
forzando a miles de niñas, adolescentes y mujeres a buscar salvar sus
vidas en otro país, Estados Unidos parece ser la mano más próxima en
prestar ayuda, pero es solo una fantasía en la desesperación. Bien es
sabido que su política migratoria irrespeta los derechos humanos y
laborales de las personas indocumentadas. El abuso por parte de coyotes,
autoridades mexicanas y de la Patrulla Fronteriza hacen de la travesía
el peor de los infiernos para cualquier ser humano y, la saña con la que
transgreden a las niñas, adolescentes y mujeres es atroz. ¿Por qué
sigue siendo invisibilizada y solapara la migración forzada y estos
abusos? ¿En qué se benefician los gobiernos involucrados?
Buscan
salvar sus vidas, huyen de un sistema patriarcal que las violenta y las
excluye. Huyen de la miseria, de la pobreza, de la hambruna. De la
violencia de género, de la violencia intrafamiliar, de los feminicidios.
Huyen de las limpiezas sociales. Huyen de la decadencia de un sistema
que las victimiza. De una sociedad ajena a la atrocidad por su
indiferencia. Huyen del clasismo, del racismo, del abandono y del
olvido.
Huyen
porque han perdido hasta la última esperanza que perecer en la travesía
es lo de menos. Madres solteras, niñas y adolescentes a las que las
bandas delictivas han abusado y han puesto precio a sus
cabezas. Abusadas también en el propio seno familiar, por sus padres o
familiares cercanos. Por sus cónyuges. La migración es forzada, nadie
va a arriesgar su vida así por así y a aventurarse en una travesía por
ambición.
Ese
esfuerzo, esa psicosis, ese dolor y esa angustia. Esa desolación y esa
añoranza regresan al país de origen convertidos en remesas. La ilusión
de un hogar, un plato de comida para los suyos sobre la mesa, calzado y
estudio para los hijos que se quedaron. Para los padres que se quedaron.
Para los hermanos y los abuelos.
¿Cuándo
cambiará esta situación? ¿Cuándo el estado guatemalteco dejará de
exportar niñas, adolescentes y mujeres para las redes de tráfico para
fines de explotación sexual, laboral y tráfico de órganos que pupulan en
la travesía indocumentada entre México y Estados Unidos? ¿Cuándo la
sociedad guatemalteca dejará de ser indiferente ante los más golpeados
del sistema? ¿Cuándo será un país de política integral que le apuesto al
desarrollo, a la justicia social y a la equidad de género?
Mientras
tanto, serán miles las que seguirán migrando en esas
peregrinaciones buscando en otro suelo lo que no les ofreció el propio.
Ilka Oliva Corado. @ilkaolivacorado contacto@cronicasdeunainquilina.com
Mayo 06 de 2016.
Estados Unidos.
Blog de la autora: https://cronicasdeunainquilina.com/2016/05/06/exodo-forzado/
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