Por Marion Kuprat
¿Está buscando la posibilidad de obtener un agua potable realmente buena directamente del grifo, pero no sabe cuáles son los criterios que nos indican que un agua es buena? ¿Es posible que incluso ya haya perdido toda la esperanza de obtener un agua realmente buena?

Estas mismas preguntas también me las hice hace algunos años y me di cuenta de que no es nada fácil averiguar cuáles son los factores que determinan la calidad de un buen agua. Ya no podemos confiar en la calidad del agua, ya sea de fuentes naturales o del grifo de la cocina, ni siquiera del agua que compramos en el supermercado. Y eso que el agua, por así decirlo, es la base de todo. La calidad del agua afecta a absolutamente todo lo que ingerimos. Además, la verdadera calidad del agua no se determina en un único nivel. Si falla uno de los criterios de calidad, además de que el agua no es óptima, todo aquello con lo que entra en contacto ya no es capaz de alcanzar su pleno potencial. Esto me motivó a buscar la verdadera calidad del agua, a informar sobre mis hallazgos y a convertir la calidad del agua en mi misión profesional.







